En junio nos quedamos huérfanos de una de las funciones de la nube que ha marcado los últimos años: la subida ilimitada gratuita de Google Fotos. En cuanto a fotos, ya hablamos de que Amazon Fotos puede ser una más que decente alternativa, pero en vídeo la cosa se complica. Por supuesto, está la otra opción que también repasamos, comprar un NAS o hacerte uno económico con una Raspberry Pi.

Pensé que en la nube había alternativas de almacenamiento ilimitado a Google Fotos hasta que recordé que llevo años usando YouTube para eso mismo. Muchos de los vídeos familiares que hago, los subo a mi cuenta de YouTube, y generalmente los marco como privados, con alguno como 'oculto'.

Por supuesto, YouTube no tiene un enfoque para backups como Google Fotos, y es algo que repasaremos como parte de sus problemas para usarlo así, pero si quieres tener almacenamiento ilimitado de vídeo, con incluso con alguna ventaja, te contamos cómo hacerlo.

YouTube no es la solución ideal, pero es una alternativa seria a Google Fotos y le supera con vídeos en 4K

Youtube 4k YouTube permite cosas como esta (subir nuestros vídeos en 4K que Google Fotos no permite en "Alta calidad".

Google Fotos, como podemos extraer de su propio nombre, no ha sido nunca una gran solución para vídeo. Su gran valor en este sentido, como ocurre en el resto del servicio, ha sido permitir la subida ilimitada de vídeos. Sin embargo, a diferencia de lo que la plataforma hace con las fotos, que es comprimirlas hasta el punto de que a veces es imperceptible (por debajo de 16 megapíxeles y no tratando bien los archivos RAW), con el vídeo sube a 1080p como máximo en "Alta calidad", en una era en la que hasta los smartphones baratos graban en 4K a 30 fotogramas por segundo.

En "Calidad original" sí se sube en 4K, pero no es el modo en que la mayoría de usuarios ha venido usando el servicio. En este sentido, YouTube gana por goleada a su servicio hermano de fotos, pues permite subir vídeo HDR hasta 8K (aunque el tiempo de procesamiento nos pueda echar para atrás si necesitamos compartirlo con cierta prisa).

Incluso descargando de YouTube con las mejores herramientas de terceros, un vídeo 4K a 60 fps que originalmente ocupaba 490 MB con un bitrate de 66,9 Mbps, queda en 162 MB con un bitrate de unos 25 Mbps. Sin pagar, con Google Fotos ni siquiera tendríamos la opción de 4K.

Google no habla oficialmente de un límite de subidas por cuenta, aunque algunos usuarios afirman que más allá de 50 vídeos por día puede haber avisos de límites sobrepasados. En cualquier caso, una cantidad así de vídeos puede ser más que suficiente para la mayoría de usuarios.

En YouTube Studio, como en Google Fotos, YouTube nos permite descargar los vídeos que hayamos subido, aunque con una calidad muy pobre. Por ejemplo, en una prueba que hemos realizado grabando con un iPhone en 4K a 30 fps, en códec HEVC, el archivo original ocupaba 80 MB. Tras subirlo a YouTube, se ha detectado el 4K, pero al descargarlo con la opción de la plataforma, el archivo descargado solamente llega a resolución 720p, y ocupa 1,4 MB. Sin embargo, descargando con youtube-dl o con 4K Video Downloader, obtenemos un archivo 4K en contenedor MKV con códec VP9, que ocupa 19,5 MB.

Google Fotos Video Vídeos subidos a Google Fotos y ocultados

El mismo vídeo subido a Google Fotos y descargado con su opción "Descargar", sí se baja en 1080p y a 60 fps (cosa que no ocurre en YouTube), pero ocupando solamente 1,7 MB. Así, con una tasa de bits tan baja, seguimos pudiendo sacar muy poco partido a los vídeos. Si la recomendación con las fotos es guardarlas siempre en local por la calidad que pierden con la compresión de Google Fotos (aunque muchas personas no la perciban), si subimos vídeos que nos importen, mantener el archivo original se vuelve casi obligatorio. Pero al menos, YouTube nos seguirá valiendo para guardarnos las espaldas, con archivos que desafortunadamente tienen bastante menos información que los originales.

Lo que perdemos respecto a Google Fotos

Google Fotos

Enumerar las funciones que se pierden respecto a Google Fotos subiendo vídeos privados a YouTube es fácil. En primer lugar, decimos adiós a una de las funciones por las que más destaca el servicio de almacenamiento de imágenes, su espectacular búsqueda basada en inteligencia artificial. En YouTube podemos recurrir a titular bien o a etiquetar, pero nunca será tan potente su búsqueda como poder escribir "perro" y que busque todos los animales de esa especie que encuentre entre nuestro archivo.

La otra gran cosa que perdemos en YouTube es la posibilidad de despreocuparnos por la subida, pues tanto en la aplicación de Android como en la de iOS, ésta es automática y no hace falta hacer nada para que, una vez conectados a una red WiFi, los vídeos comiencen a subirse. Para YouTube también hay posibilidad de subir varios archivos a la vez, e incluso automatizar, pero no es, evidentemente, tan cómodo ni al alcance de cualquier usuario medio.

A la hora de compartir, YouTube no tiene el ecosistema trabajado en la forma que Google Fotos ha ido prosperando, donde detecta a nuestros contactos y ofrece compartirles álbumes de fotos y vídeos. Para muchas personas no tendrá sentido utilizar YouTube así, y puede haber problemas añadidos que a priori no se tengan en cuenta, como que en YouTube hay mucho más control de derechos de autor, e incluso teniendo los vídeos marcados como privados es posible que Content ID realice su censura donde detecte canciones comerciales, etc.

Sin embargo, teniendo en cuenta que sigue siendo un servicio gratuito, y que la calidad de imagen es mayor (por mucha pérdida que siga habiendo), se tiene que poder considerar alternativa, porque la parte ilimitada la tiene.