Unas 88 "burbujas" escolares fueron aisladas o quedaron sin actividad desde que el Gobierno porteño impuso el comienzo de las en la Ciudad de Buenos Aires, el 17 de febrero, por casos de contagios y sospechosos de coronavirus.

El ministerio de Educación porteño informó además que 43 de estas "burbujas" fueron aisladas y las otras 48 quedaron sin actividad, sin embargo no informaron el número de estudiantes afectados con el argumento que "hay burbujas con distinta cantidad de alumnos, hay espacios con 15 y otros de 30 que están divididos" volviendo a mostrar la falta de protocolos utilizados.

En el último informe difundido del operativo en los centros de testeo a docentes y no docentes de escuelas públicas y privadas, fueron confirmados al menos 304 casos positivos, esto desde el 8 de febrero, fecha en la cual retornaron a la actividad en las escuelas antes del inicio de las clases presenciales.

La comunidad educativa viene denunciando no solo las condiciones edilicias en las escuelas que imposibilitan tomar medidas concretas contra el coronavirus, como ser distanciamiento social o ventilación adecuada, sino también que en las primeras semanas se vieron que en las escuelas faltaban elementos de protección, de limpieza o termómetros que no funcionaban.