El Ayuntamiento de València embellecerá el centro de la ciudad retirando las tres gasolineras que hay en el casco histórico. Argumentan que no se retiran “porque sea un barrio rico o turístico”, sino porque “hay un entorno protegido con elementos patrimoniales”. Concretamente, cerrará una que está junto a las Torres de Quart; otra, casi enfrente de la estación del Norte, y la tercera, en El Parterre, donde está la estatua ecuestre de Jaume I.

Durante el mandato del PP, el Consistorio acordó el desmantelamiento con la propietaria, Repsol, a cambio de dos parcelas de titularidad municipal. Ante la oposición vecinal, el gobierno actual (Compromís y PSPV) revisó el convenio y lo acabó extinguiendo, apoyándose en sentencias del Tribunal Supremo. Sin embargo, un nuevo acuerdo sí contempla la agilización del procedimiento para que la petrolera instale una nueva gasolinera en un barrio periférico, Benimaclet, y justo enfrente de un espacio natural protegido, la Huerta de València. Paralelamente, se está construyendo una estación de servicio en el barrio de La Creu Coberta, al sur de la ciudad, a menos de 50 metros de dos colegios y cerca de dos hospitales y de un futuro instituto.

En ambos casos las obras ya han comenzado y han encendido las alarmas. Las asociaciones de vecinos coinciden en que las gasolineras son “totalmente innecesarias” porque hay varias a pocos metros y se quejan de que aumentará el tráfico y la peligrosidad, porque se ubicarán junto a carriles bici y zonas muy utilizadas para pasear o correr. El presidente de la AVV de Benimaclet, Javier García, denuncia que se busca “sacar problemas del centro, que está bien que se mejore, pero se cargan a los barrios”. En la AVV Creu Coberta, Rodolfo Izquierdo asegura que el vecindario anda “alborotado”. El Ayuntamiento argumenta que está obligado a conceder una licencia si se adecua al uso del suelo, que en estos casos es terciario. Si la denegaran, alega, estaría prevaricando.