La observación telefónica de un sospechoso de formar parte de un grupo de narcotraficantes radicado en Pinoso (Alicante) permitió a la Policía descubrir el zulo en el que se encontraba, desguazado, el coche en el que un vecino de Moratalla se había desplazado hasta el domicilio de uno de ellos en junio de 2019 y del que no se sabía nada hasta que su cadáver fue hallado el pasado fin de semana.

Las diligencias del caso señalan que la localización del zulo condujo a la detención de los dos hermanos propietarios de la vivienda junto a la cual se encontraba, Raúl R.T. y Leandro José R.T. En la conversación telefónica captada por los agentes de la Policía Nacional el pasado día 11, se escucha a un hombre, en paradero desconocido pero identificado, que llama a la novia de Raúl para preguntarle si era verdad que había existido una redada policial, a lo que ella le responde afirmativamente.

Ahí añade que detuvieron a aquel y a uno de los presuntos implicados en el crimen, Agustín V., propietario de la vivienda ubicada en Pinoso donde presuntamente vecino de Moratalla murió estrangulado. La chica le dice que está muy nerviosa, aunque cree que a ella no le pasará nada: «Yo no pinto nada en eso».

Durante la conversación, dice igualmente a su interlocutor que ha recibido una llamada de Raúl para comunicarle que estaba detenido en la Comisaría de Policía de Yecla. Entonces el hombre le dice que «tenía que sacar eso de ahí», lo que la Policía interpretaría después que se refería a las piezas en las que había sido desguazado el coche.

En una segunda llamada le dice que indique a otra persona, de la que facilita su nombre, que «coja el camión y ponga la cubeta y se saca eso entre cuatro personas», a lo que la mujer le responde que no puede y añade: «¿Y si les da por romper lo otro porque ven que hay un no sé qué?», en referencia a la posible intervención policial.

El fallecido, José Alonso Marín, 'El Rosao' , de 35 años de edad, acudió en junio de 2019 al domicilio de Agustín V. con más de 30.000 euros para una presunta operación de narcotráfico que finalmente no llegó a materializarse. Uno de los detenidos e ingresados en prisión decidió, presuntamente, robarle esa suma.

Desde entonces se perdió toda noticia sobre su paradero hasta que el pasado fin de semana uno de los investigados llevó a los policías nacionales hasta un paraje rural ubicado en la pedanía yeclana de Raspay, junto a Pinoso, donde fueron encontrados los restos óseos del desaparecido en la fosa en la que fue enterrado el cadáver y en las inmediaciones.