Desde abril de 2019, en una derrota contra el filial del Tottenham, Jordi Govea no había podido jugar ningún partido de fútbol. Una lesión tras otra, una de ellas muy grave en la rodilla, cuando se dañó el ligamento lateral interno, le habían impedido darse a conocer en el Swansea. Así durante un total de 687 días, casi dos años de ausencia, hasta que este martes reapareció. Lo hizo en una victoria por 2-0 contra el Millwall, donde solamente jugó 20 minutos. Aunque fueron suficientes: marcó el segundo gol. Y lo hizo casi entre lágrimas.

Jordi Govea llegó al Swansea en el verano del 2018 procedente del Real Madrid. Entró en la cantera con 12 años y pasó por las categorías de infantil, cadete y juvenil. Tras la etapa juvenil, el ecuatoriano buscó un nuevo camino en Inglaterra. Apenas pudo jugar seis partidos hasta que comenzó su calvario de lesiones.

Cuando acabó el partido de este martes, su entrenador Jon Grey habló de su regreso: "Es un chico excelente y lo ha pasado muy mal con las lesiones, ha tenido muy mala suerte. Tenía lágrimas al final del partido por haber podido jugar unos minutos", dijo. Y también explicó: "Aunque es un defensa, lo hemos metido en la banda izquierda como protección al lateral. Pero Jordi es Jordi y quería ir al ataque, así que aprovechó un rebote y marcó gol. Todos los jugadores lo siguieron hasta el córner y saltaron sobre él, pero él se apartó de todos y fue corriendo hacia Beth [fisioterapeuta] y se fue a darle un abrazo".