Este año aciago nos ha dado un mazazo: nos ha arrebatado tu sonrisa, Diana.
En la memoria nos quedan las complicidades gremiales, las historias de coberturas y los hombros arrimados por echar alante este empeño #periodístico que es nuestra casa grande: la Editora Abril.
Muy tristes por la muerte de Diana. Y la tristeza que sentimos no es solo por su juventud, que ya causaría pesar. También por esa humanidad linda, exquisita, que tantos admirábamos, y por su capacidad para atraer a los demás a los empeños más honrosos y gratificantes. Hablamos telefónicamente con ella hace solo unos días para agradecerle su entrega de tantos años a la Editora Abril, su liderazgo -esa palabra que tenemos que exaltar más en Cuba-, el cariño y el respeto que sentían por ella sus colegas y trabajadores. En medio de dificultades tremendas convirtió las carencias en oportunidades, inspiró para que ese multimedio natural que es la Editorial y su diversidad de publicaciones iniciará un proceso acelerado de modernización de sus lenguajes, estéticas y diseño editorial. No es casual que el colectivo de Juventud Técnica mereciera el Premio a la innovación en el Festival Nacional de la Prensa. Diana también lo hizo posible. Nuestro acompañamiento espiritual a los familiares, particularmente a su hija estudiante de Periodismo, y a todos sus colegas y trabajadores.
La sonrisa de quien hizo el bien, no se apaga… La vida de quien se entregó a la palabra con devoción, no se borra….
El amor de quien amó, no se olvida.
Gracias por todo Diana Lio Busquet.