El Departamento de Salud reportó hoy, viernes, siete nuevas muertes por COVID-19 que elevaron a 2,023 el total de víctimas mortales por el virus desde que comenzó la emergencia.

Al tiempo, la agencia informó 209 nuevos casos positivos confirmados, 61 casos probables y 773 casos positivos sospechosos adicionales. Todos estos resultados parten de muestras que se tomaron entre el 10 al 24 de febrero de 2021.

Según Salud, los fallecimientos ocurrieron entre enero y febrero de 2021. Este es el tercer día consecutivo en que la dependencia añadió muertes que ocurrieron hace más de dos semanas, pero que no se habían informado. Ayer, jueves, y el pasado miércoles, incluso, informaron muertes que databan del año pasado.

Muertes informadas:

Mujer de 96 años de la región MetroMujer de 86 años de la región MetroHombre de 88 años de la región MetroHombre de 75 años de la región de CaguasHombre de 79 años de la región de AguadillaHombre de 78 años de la región de FajardoMujer de 59 años de la región de Bayamón

“El total acumulado de muertes puede ser ajustado de acuerdo con el protocolo establecido por el Departamento de Salud, en consonancia con las pautas establecidas por CDC/NCHS y los criterios de estadísticas vitales de una defunción asociada con COVID-19, para la revisión de las muertes asociadas a COVID-1″, sostuvo Salud en un reporte.

SALUD reporta 1,043 nuevos casos positivos a COVID-19 por muestras tomadas entre el 10 de febrero de 2021 al 24 de febrero de 2021. Se añaden 7 decesos ocurridos entre enero y febrero de este año.  Las fatalidades suman 2,023 para la fecha. pic.twitter.com/uHkd1CfhU2

— Dept de Salud de PR (@desaludpr) February 26, 2021

En cuanto a los nuevos contagios, el total de casos confirmados ascendió a 92,128, mientras que los casos probables suman 7,732 y los sospechosos 79,732.

No obstante, la totalidad de casos confirmados se ajustó para sumar un caso del 8 de febrero y restar un duplicado. Lo mismo ocurrió con el renglón de probables que fue ajustado tras restar 30 que arrojaron positivo en una prueba molecular, y se sumó un caso del 22 de noviembre de 2020.

También, se ajustó el total de casos sospechosos al restar 25 que tuvieron una prueba molecular y un caso que tuvo una prueba de antígenos positiva, respectivamente, a la vez que sumaron 17 casos previos al 10 de febrero, y se restó un duplicado.

Mientras, la cantidad de pacientes hospitalizados por el virus descendió a 169, lo que se traduce a 15 menos que ayer. De ese total, 34 adultos permanecen recluidos en una Unidad de Cuidados Intensivos y 24 están conectados a un respirador artificial. Las personas hospitalizadas se dividen en 146 adultos y 23 menores, de acuerdo a los datos de Salud. Hasta hoy, los hospitales del país cuentan con 214 camas de intensivo y 873 respiradores artificiales disponibles para adultos.

¿Cómo va la vacunación?

De acuerdo con el portal de Salud, hasta ayer en la noche se habían recibido 781,780 vacunas en la isla, de las que 719,575 se habían distribuidos.

Sin embargo, solo se han administrado 486,405 vacunas en la población que se desglosan en 313,913 personas con primera dosis y 172,492 con dos dosis.

Mientras, hasta ayer en la noche solo se habían vacunado a 163,053 personas con 65 años o más.

Según Salud, el término de caso positivo confirmado hace referencia a los contagios cuyo resultado fue validado mediante una prueba PCR (molecular). El caso probable es aquel cuyo resultado positivo a la enfermedad se obtuvo mediante prueba de antígenos. Mientras, los casos sospechosos, también conocidos como resultados de anticuerpos, son aquellos que arrojaron positivo a la prueba serológica, y no tienen una prueba molecular o antígenos positiva.

Además, la agencia explicó una muerte confirmada por COVID-19 corresponde al deceso de una persona con una o más pruebas moleculares positivas. La muerte probable es aquel deceso de un paciente que fue diagnosticado con COVID-19 mediante una prueba de antígenos o que su su cuadro clínico reúne los criterios para creer que padecía de COVID-19, pero nunca tuvo una prueba molecular o de antígenos para detectar el virus. Mientras, la muerte sospechosa se refiere al fallecimiento de una persona en la que se detecta un anticuerpo específico en suero, plasma o mediante una prueba serológica con su sangre.