Aunque no han defendido públicamente las enmiendas que quieren presentar el proyecto que prohíbe las terapias de conversión en menores, las senadoras populares Migdalia González y Gretchen Hau sí se expresaron “receptivas” al acoger las preocupaciones y planteamientos de varias figuras que las visitaron hoy en sus oficinas legislativas, incluyendo representantes del Comité Amplio para la Búsqueda de la Equidad (CABE), sostuvo uno de sus portavoces, Osvaldo Burgos.

La tercera proponente de las enmiendas, Elizabeth Rosa, no estuvo disponible y una portavoz indicó que no estaría haciendo expresiones públicas. El grupo visitó igualmente la oficina del presidente del Senado, José Luis Dalmau Santiago, quien no estaba presente. Se les ofreció hablar con un asesor, pero el grupo insistió en esperar una fecha futura y solicitar una entrevista con el presidente senatorial.

Las enmiendas presentadas, en síntesis, persiguen prohibir lo que se conoce como terapias de afirmación, que pueden incluir tratamientos hormonales.

“Ellas entienden que si no puedes cambiar (como resultado de una terapia de conversión, la identidad de género) no puedes afirmar tampoco”, dijo Burgos.

Burgos, por un lado, reiteró que CABE no avalaría el Proyecto del Senado 184 si se incluyen las enmiendas. Según Burgos, el estado de derecho actual no regula la toma de hormonas o bloqueadores hormonales, sino que las pocas instituciones que dan estos tratamiento se dejan llevar por prácticas médicas ya aceptadas.

“Esa es la preocupación que tienen, pero no hay terapias hormonales para niños y niñas. Lo normal, típicamente, comienza no antes de los 16 años y en Puerto Rico no es tan común. No hay muchos equipos multidisciplinarios que dan estos servicios, más allá de la clínica Trans Salud”, dijo Burgos al referirse a la clínica creada por la exalcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto.

Para dar paso a estos tratamientos, explicó, intervienen sicólogos, trabajadores sociales, generalistas y endocrinólogos. Burgos abundó que una vez se identifica una condición como disforia de género, primero se comienza con bloqueadores hormonales dirigidos a evitar, por ejemplo, el crecimiento de senos o de vellos.

“Es una forma de darle la oportunidad para que no siga desarrollándose, como en el área del busto… para que no cree un odio hacia su propio cuerpo”, señaló.

Burgos señaló que tanto Hau como González fueron “sumamente receptivas” a los planteamientos de CABE.

“Nos atendieron y no teníamos cita”, dijo Burgos. “La reunión más extensa fue con Gretchen y con todo su equipo de trabajo. Aclaramos cuál es la posición de CABE, los riesgos de la enmienda y cómo, si se acoge, no estaríamos de acuerdo porque no existe un problema con las terapias de afirmación.

Burgos sostuvo que su “percepción”, tanto de Hau como de González, es que “entendieron lo errado, lo improcedente que son las enmiendas. Ahora, si las retiran, eso es otra cosa”.

En la reunión con González, la senadora reiteró lo que han sido sus expresiones públicas en el sentido de que se opone a las terapias de conversión y que favorece el PS 184.

Según Burgos, el argumento de la Senadora para suscribir las enmiendas fue que ella anticipa que, comoquiera, serán presentadas por algún legislador en caso de que el proyecto llegue el hemiciclo y que solo pretende adelantar la discusión del tema.

“Dijo que si no se traían ahora, las iban a incluir en el hemiciclo”, sostuvo Burgos.