Luisa Figueroa (nombre ficticio para proteger su identidad) es sobreviviente de cáncer de mama. En el 2015, le diagnosticaron la enfermedad, dos días después de hacerse una mamografía que requirió, luego de notar una masa inusual en uno de sus senos. La detección a tiempo le permitió combatirlo.

En la familia de Luisa han sido tres mujeres las que han sido diagnosticadas con cáncer de seno. Su hermana mayor falleció debido a que el cáncer se regó por todo su cuerpo.

“Nadie está exento del cáncer. Háganse sus mamografías y tengan seguimiento con sus médicos”, es lo que aconsejó la sobreviviente, que continúa alerta a las señales de su cuerpo.

Así como Luisa, existen miles de puertorriqueños que batallan contra el cáncer en sus diversas modalidades. Las pruebas de detección temprana ayudan a los médicos y a los pacientes a responder rápido y a encontrar opciones de tratamiento.

“Las pruebas de cernimiento son las que nos pueden ayudar a detectar un cáncer temprano. Y eso con una diferencia muy marcada en los pacientes, porque la incidencia de cáncer cada vez va aumentando. Si esta malignidad se detecta a tiempo, puedes curarla”, sostuvo la directora del Centro de Infusión del Centro Comprensivo de Cáncer, Alexandra Deyá Quinquilla.

La hematóloga oncóloga recalcó la importancia de promover las pruebas de detección temprana del cáncer, conjunto de enfermedades en las que hay células anormales que se multiplican sin control e invaden los tejidos cercanos, según define el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, en inglés).

El mensaje a los pacientes es que no detengan sus pruebas de cernimiento porque los hospitales tienen sus protocolos de seguridad. No queremos que los pacientes se queden en sus casas sin hacerse sus pruebas por miedo”, sostuvo la vicepresidenta del programa de Control de Cáncer y Servicios a Pacientes de la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS, en inglés), María Cristy, con relación al temor que puedan sentir algunas personas de procurar sus servicios médicos en medio de la pandemia por COVID-19.

1. Cáncer de seno

La ACS establece que el cáncer de seno se origina cuando las células mamarias comienzan a crecer sin control. Regularmente, ocurre en las mujeres, pero puede darse el caso en los hombres. Según la ACS, cerca de 42,170 personas fallecieron por cáncer de seno en Estados Unidos durante el 2020.

La prueba más común para detectar este tipo de cáncer es la mamografía, una radiografía de dosis baja de los senos.

Las mamografías regulares pueden ayudar a encontrar el cáncer de seno en una etapa temprana.

Dependiendo del riesgo de la paciente, la doctora Deyá Quinquilla explicó que el médico puede solicitar una resonancia magnética (MRI) por sus antecedentes familiares.

Mamografías

40 a 44 años

Pueden iniciar la detección con una mamografía cada año, de tener historial de cáncer de seno en su familia. Debe consultar a su médico para verificar su riesgo.

45 a 54 años

Comenzar la mamografía anualmente en las pacientes de riesgo promedio.

A partir de los 55 años

Cambiar la mamografía cada dos años o continuar con su examen anual, dependiendo de sus riesgos.

2. Cáncer cervical

Este cáncer se origina en las células que revisten el cuello uterino, la parte inferior del útero (matriz), según la ACS. La doctora Deyá Quinquilla compartió que para detectar el cáncer cervical o de cuello uterino existe la prueba del Papanicolaou o la del virus de papiloma humano (VPH).

En la prueba del Papanicolau, se toma una muestra del cuello uterino de la paciente para analizar si existen células que pudieran ser cancerosas. La oncóloga recomienda realizar esta prueba cada tres años desde los 21 años, dependiendo del riesgo de la persona.

Por otra parte, la prueba del VPH debe realizarse cada cinco años, según recomienda la guía de la ACS. Aunque se haya vacunado contra el VPH en la niñez, debe comenzar a realizarse esta prueba desde los 25 años hasta los 65 años.

Prueba del Papanicolaou

Cada tres años, comenzando a los 21 años.

Prueba del virus del papiloma humano (VPH)

Cada cinco años, desde los 25 hasta los 65 años

La doctora Deyá Quinquilla insistió en que si la prueba del VPH o el Papanicolaou sale positivo en algún momento antes de los 65 años, el paciente debe hacerla anualmente.

3. Cáncer de endometrio

Este tipo de cáncer se desarrolla en el endometrio, el revestimiento interno del útero, según la ACS. Para identificarlo, aún no existe una prueba específica, sino que el ginecólogo puede analizar algunos síntomas, como sangrados anormales después de que llega la menopausia en las mujeres.

Otros signos pueden ser: secreción vaginal anormal, dolor pélvico o en las relaciones sexuales, cuando ya la masa está desarrollada.

1. Cáncer de próstata

La ACS explica que el cáncer de próstata se origina cuando las células crecen fuera de control en la próstata, la glándula que produce parte del líquido que conforma el semen. La mayoría de los casos se detectan en hombres mayores de 65 años, según el NCI.

La doctora Deyá Quinquilla enfatizó que, aunque exista un debate académico sobre las pruebas del cáncer de próstata, los pacientes deben buscar orientación con sus médicos porque cada caso es particular.

La mayoría de los casos en los que se realizan las pruebas es por el historial médico de un familiar inmediato, como papá o hermano. De tener un caso de cáncer de próstata en la familia, el hombre debe comenzar a hacerse los exámenes desde los 40 años.

La principal prueba para este cáncer es la del antígeno prostático específico (PSA, en inglés), que es una proteína producida por las células en la glándula prostática. Cuando el nivel del PSA se encuentra alto en la sangre, mayor probabilidad existe de que tenga cáncer de próstata.

Especialistas de las ACS recalcan que no existe un valor límite establecido de PSA que pueda indicar con exactitud si un hombre tiene o no cáncer de próstata. Sin embargo, muchos médicos utilizan un valor límite de PSA de 4 ng/mL o superior para requerir más exámenes.

Este cáncer también puede ser identificado con un examen de tacto rectal a partir de los 45 años. Durante esta prueba de cernimiento, el médico introduce un dedo cubierto con un guante lubricado en el recto a fin de identificar cualquier abultamiento o área firme en la próstata, según la ACS.

25 a 39 años

No es necesario someterse a pruebas durante este tiempo.

45 a 49 años

A partir de esta edad, los hombres con alto riesgo de desarrollar el cáncer de próstata pueden solicitar una prueba de PSA, y, dependiendo del resultado, un examen de tacto rectal.

50 o más

Debe hablar con su médico sobre la frecuencia de estas pruebas.

1. Cáncer de colorrectal

Debido al aumento en la incidencia del cáncer de colon, Deyá Quinquilla recomendó que las personas se examinen desde los 45 años. Mientras, si en la familia del paciente existe un historial de este cáncer, la persona debe hacerse las pruebas diez años antes de la edad del diagnóstico de su familiar.

La oncóloga recomendó una prueba basada en excreta o realizar exámenes visuales, como la colonoscopia, que debe realizarse cada diez años, de no existir riesgos mayores.

2. Cáncer de pulmón

Para identificar este cáncer que afecta los tejidos del pulmón, se recomienda una tomografía computarizada (CT, en inglés) con baja radiación desde los 45 años. Las personas que fueron fumadoras deben estar alertas, ya que tienen riesgos mayores de padecer este cáncer.

“Lo más importante es conocer nuestro cuerpo para identificar rápidamente y de forma temprana algún cambio. Además, debemos continuar haciendo las pruebas de seguimiento, porque hay pacientes asintomáticos que si se cogen a tiempo, se pueden prevenir las complicaciones”, concluyó Deyá Quinquilla.

Fuente: Sociedad Americana Contra el Cáncer