El presidente de la Asociación de Maestros, Víctor Bonilla Sánchez, ve difícil que las más de 100 escuelas públicas identificadas por el Departamento de Educación como aptas para recibir estudiantes puedan hacerlo la próxima semana, ante las situaciones que han identificado en varios planteles.

Por el contrario, el líder sindical sostuvo que la agencia debe tomarse el tiempo para corregir los problemas, orientar al personal y ganarse la confianza de los padres, madres y encargados de los estudiantes que intenta atraer a los salones por primera vez en casi un año.

“Entendemos que no van a poder abrir las 115 escuelas... Solamente con escuchar al secretario (designado) de Salud, (Carlos Mellado), de que a esta fecha solamente dos escuelas públicas tienen certificaciones preliminares... Esto confirma lo que nosotros habíamos dicho, por nuestros informes, que no todas las escuelas van a estar listas”, expresó Bonilla Sánchez.

El gobernador Pedro Pierluisi autorizó, mediante orden ejecutiva, la reapertura de escuelas para ofrecer clases en modalidad híbrida a partir de este mes, por primera vez en medio de la pandemia de coronavirus. La orden ejecutiva establece que las escuelas -públicas y privadas- deberán recibir primero una certificación preliminar del Departamento de Salud para poder ofrecer clases presenciales. Posteriormente, epidemiólogos de Salud visitarán cada plantel para una inspección, que daría paso a que reciban una certificación final.

El Departamento de Educación, por su parte, publicó la semana pasada una lista de 115 escuelas que pudieran recibir estudiantes. No obstante, este listado no ha sido actualizado luego que Salud informara ayer que 11 municipios tienen niveles de transmisión altos de coronavirus, en los cuales no podrán haber escuelas abiertas.

El Nuevo Día solicitó esta mañana conocer si el listado sería actualizado y cuáles escuelas pudieran recibir estudiantes, pero al momento de esta publicación no se ha recibido respuesta.

Bonilla Sánchez indicó que la Asociación de Maestros tampoco ha sido informada sobre posibles cambios en las escuelas que abrirán sus puertas.

“Hay mucha ambigüedad. Lo que siempre hemos dicho, la comunicación ha sido pésima con todos los sectores... Con los maestros, con los padres, no ha habido una comunicación efectiva y eso hace que los maestros, que todo el pueblo de Puerto Rico, estemos ansiosos. Lo que es el padre, el abuelo que cuida a los nietos, no se le informa correctamente. Es inaudito”, manifestó.

Como parte de un recorrido por varios planteles de la zona metropolitana, el líder magisterial detalló que identificaron una escuela elemental en Guaynabo que no está apta ni para estudiantes ni para empleados.

“Ayer estaban comenzando con los preparativos, con todos los procesos de demarcación del suelo... Vimos compañeros maestros que voluntariamente estaban limpiando sus salones, los salones que no estaban preparados. Los compañeros maestros estaban preocupados porque no habían sido orientados, no habían tenido con la dirección una reunión sobre los protocolos internos de plantel. Sí habían recibido información de los protocolos de Salud, pero no los planes internos de plantel”, expresó.

Otros dos planteles, la escuela Luis Palés Matos en San Juan, conocida como La Esperanza, y la escuela Fair View en Trujillo Alto, están encaminadas a cumplir con los protocolos que exige Salud, apuntó Bonilla Sánchez.

Previo al inicio de clases presenciales para parte de la población estudiantil, las autoridades de cada plantel deberían considerar la posibilidad de permitir visitas a los padres, por cita y de forma ordenada, para que ellos mismos puedan ver las medidas de seguridad, sugirió.

“Queremos que el sistema educativo reabra, nadie sustituye al maestro. Pero queremos que sea de forma segura, tanto para el maestro y los estudiantes, como para la comunidad en la que está localizada la escuela”, señaló.

El líder sindical, además, levantó bandera ante la poca atención que se le ha dado a las escuelas en la zona suroeste de la isla, muchas de las cuales no pueden reabrir ante los daños que sufrieron por los terremotos de año pasado.

“Estamos pendientes todos a las 115 escuelas, ¿pero y las demás? ¿Y las del sur? No he visto movimiento para identificar lugares para los compañeros que han estado más de un año fuera de la escuela. Eso es preocupante. Estamos en marzo, llega abril, mayo, finalizan las clases y esperamos que en agosto no tenga que escuchar ni denunciar que no hay escuelas para atender a nuestros niños y jóvenes en el sur”, sostuvo.