EL jueves 12 de noviembre, en la comunidad de Coredocito, del Resguardo Urada, Jiguamiandó, se cumplen cuatro días de la presencia e instalación de 50 paramilitares de las AGC en la que han presionado a la comunidad exigiendo entregar el censo de sus habitantes y han han solicitado información por el Guardia Ambiental Joaquín Cuñapa Carupia y sobre varios líderes de CAMERUJ.

Los paramilitares continúan la ocupación armada desatendiendo el llamado que les han hecho de respetar el espacio de la comunidad.

A esta hora la Guardia Ambiental de CAMERUJ se moviliza al lugar para exigir a los paramilitares retirarse de la comunidad y respetar la vida de sus líderes y Guardias Ambientales amenazados.

Como se recordara desde la armonización territorial en que los Embera erradicaron 150 hectáreas de coca las amenazas de las AGC se arreciaron debido a que esa acción pacífica va en contra de sus intereses de control territorial con foráneos del territorio.

En la actualidad otro grupo de paramiliatres que se encuentra en la carretera entre Pavarandó y Nuevo Cañaveral cuenta con retenes móviles en búsqueda de líderes Emberá que serían asesinados.

Desde el domingo 8 de noviembre el grupo incursionó en Coredocito, vestidos de camuflado y con armas largas profiriendo amenazas sobre la población Embera.

Desde hace mas de un año, la comunidad de Coredocito ha sido amenazada y asediada por los paramilitares de las AGC. De acuerdo con hallazagos en el subsuelo se encuentran oro, cobre y molibdeno.