Ya en Anduva, Luis Miguel Ramis tuvo que tirar de alternativas para conformar el once y este domingo no será la excepción ya que el Tenerife tiene hasta nueve bajas para recibir al Castellón (Heliodoro, 19:30 horas). Lo positivo es que, al menos, recupera a Javi Alonso, ausente contra el Mirandés por cinco amarillas. En defensa, Bruno Wilson sigue se baja por una sobrecarga del cuádriceps derecho que ya le han hecho perderse los últimos tres partidos. Dependiendo de sus sensaciones podría estar al menos en la lista. Al parte médico se sumó el pasado viernes Alex Muñoz quien tiene una rotura fibrilar en el vasto intermedio del cuádriceps del muslo izquierdo. Además, el lateral zurdo se ha quedado cojo porque Carlos Pomares está sancionado.

En el centro del campo, Álex Bermejo sigue con su mala racha con las lesiones ya que se le detectó una lesión miofascial, grado II, en el adductor izquierdo por lo que estará ausente varias semanas. Ramón Folch, por su parte, evoluciona favorablemente de una rotura fibrilar de sóleo derecho, aunque no estará el domingo. El último en sumarse fue Gio Zarfino quien en Cartagonova se retiró en camilla y tras ser sometido a diferentes pruebas se le diagnosticó un importante edema de partes blandas del tobillo derecho, con edema intraóseo y sin afectación ósea ni ligamentosa.

Suso Santana, por contacto estrecho con un compañero del filial que dio positivo por COVID-19, tampoco podrá participar ya que debe cumplir el protocolo establecido. Y quienes llevan tiempo sin jugar son Jacobo González y Borja Lasso, aunque el primero de ellos podría reaparecer pronto. Por último, tampoco podrá estar en el banquillo el entrenador blanquiazul ni Josema Gil, uno de sus ayudantes, ya que ambos fueron expulsados en Anduva y han sido sancionados con dos partidos.