Durante la jornada de ayer la vida del pueblo saharaui, y también de los súbditos del Reino de Marruecos, ha dado un giro de trescientos sesenta grados. El ejercito marroquí ha roto el alto el fuego al atacar campamentos civiles en Guergerat, al suroeste del Sáhara Occidental.

Durante la jornada de ayer la vida del pueblo saharaui, y también de los súbditos del Reino de Marruecos, ha dado un giro de trescientos sesenta grados. El ejercito marroquí ha roto el alto el fuego al atacar campamentos civiles en Guergerat, al suroeste del Sáhara Occidental.

El conflicto se inicio (entre otras razones) debido a la brecha que el ejército marroquí abrió en el muro que ellos mismos construyeron, la cual facilita el movimiento de personas y mercancías. Una brecha que no existía el 6 de septiembre de 1991 cuando se firmaron los acuerdos con los que entro en vigor el alto el fuego y que ha sido denunciada de manera reiterada frente a la ONU y MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el referendo en el Sahara Occidental). Siendo de esta manera que rompe los acuerdos establecidos y que al que llegaron ambas partes, unos acuerdos que ninguna de las organizaciones internacionales señaladas ha hecho valer.

De esta manera y en respuesta a la inaceptable situación, decenas de civiles iniciaron desde el pasado 20 de octubre protestas pacíficas en la zona. Con el objetivo de denunciar la brecha ilegal construida por Marruecos y, también, las violaciones sistemáticas de los derechos humanos que realizan con impunidad las autoridades marroquíes, el saqueo masivo de recursos naturales, así como la resolución de las decisiones adoptadas a nivel internacional entre las que se encuentra el conocido referéndum por la autodeterminación del Sahara Occidental.

Así las cosas, ayer viernes día 13, se confirmo como las fuerzas de ocupación marroquíes han violentado a los civiles según informan diversos medios saharauies:

En un comunicado difundido hace unos minutos el Frente POLISARIO afirma que un grupo de matones marroquíes vestidos de civiles atacó a los civiles saharauis que protestaban pacíficamente frente a la laguna ilegal de Guerguerat, y que el ejército marroquí traspasó el muro en un cobarde intento para cercar la región.

A las 9:00 de la mañana, militares marroquíes cruzan la zona de amortiguación prohibida para atacar a los manifestantes quemando sus jaimas. Fuente: ECS

A este ataque habrían respondido las fuerzas del Ejército Popular de Liberación Saharauí. De esta manera roto el alto el fuego, la comunidad internacional se vuelve a teñir de vergüenza al no haber logrado hacer valer los acuerdos a partir de los cuales se llego al cese del uso de las armas por ambas partes en 1991. Este proceso, al que se encomendaron ambas partes a partir las negociaciones iniciadas en 1989, incluía el ya mencionado referendúm que nunca se ha llegado a realizar. Y es que, desde la ocupación española, y hasta la aciaga marcha verde de 1975, que dio paso a una nueva ocupación militar por parte del Reino de Marruecos, la singladura del pueblo saharaui por su autodeterminación ha sido larga y parece que aún no esta cerca de concluir. Las tensiones que se han generado durante estas décadas se han ido incrementando los últimos meses, un periodo durante el cual el gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática ha tratado no solo de resolver los conflictos por vía diplomática sino también, consolidar las estructuras básicas para un país moderno a pesar del contexto de ocupación militar.

El principio de una nueva guerra

En estos dos primeros días en los que ya podemos hablar de una guerra abierta, el Ministerio de Defensa de la RASD  ha hecho una primera valoración del conflicto, de la cual se dirime que la moral es alta y que a pesar de enfrentarse a un ejercito poderoso cuentan con fuerzas mas que suficientes para plantar batalla:

Además de los diferentes combates que ya se han sucedido,  también se están dando movilizaciones en El Aiun ocupado donde las saharauies se han enfrentado a las fuerzas de ocupación. Una protesta en la calle inaudita en épocas recientes y que demuestra la gran cohesión popular que vive en estos momentos dicho pueblo para el cual los últimos sucesos en Guerguerat han sido la gota que ha colmado el vaso. Debido a ello es muy probable que este fervor revolucionario se reproduzca en otros territorios y localizaciones ocupadas a pesar de los riesgos que enfrentan las manifestantes. Unos sucesos en absoluto menores y que demuestran como a pesar de los intentos por barrer con cualquier forma de protesta el pueblo saharauí esta dispuesto a ir al encuentro de los opresores, que durante décadas han pretendido mantenerlo silenciado y bajo el yugo de una política feroz.

Entre todo esto hay que señalar la responsabilidad del Estado español en un conflicto al que siempre ha dado la espalda, y que forma parte de la herencia legada por el franquismo así como de la tibieza de los sucesivos gobiernos que durante la transición y la democracia se han negado a brindar apoyo a los que en su momento fueran también ciudadanos españoles. El pueblo saharaui vilipendiado por la ocupación española fue abandono a su suerte en un proceso que, mas que una descolonización, supuso la entrega incondicional de una región a otro estado. Como se ha señalado en varias ocasiones diversos papeles declasificados de la CIA ya habrían apuntado las oscuras implicaciones de la monarquía borbónica en todo esto.

Entre tanto mientras se suceden los hechos enunciados, una parte de la opinión pública marroquí alineada con el discurso oficial de la dinastia alauita, ya advierte al Estado español de que no debe inmiscuirse en este asunto. Y es que, la represión contra Catalunya, Euskal Herria o Galiza (entre otras regiones del estado) es algo reciente y que pone en entredicho la capacidad de cualquier gobierno español de cara a hablar de soberanía o respeto a los derechos humanos. Por estas razones mientras la maquinaria de guerra marroquí se pone en marcha, también lo hace su aparato de comunicación internacional, que teme mas que nunca las simpatías y expresiones de solidaridad que puedan despertar el el pueblo saharaui en su ejercicio de la autodefensa. Un contexto en definitiva trágico, que como ya hemos señalamos ha puesto en evidencia a la comunidad internacional en general y al estado español en particular. Y es que como se indica en el medio digital Sahara Press Service, el Secretario General del Frente POLISARIO ya ha advertido de las motivaciones que están detrás del ataque marroquí:

“No es casual que esta acción militar se produzca en vísperas del contacto programado para hoy entre el Secretario General de las Naciones Unidas y el Frente POLISARIO, señala el POLISARIO y subraya que la operación es un acto deliberado de agresión con el objetivo de estropear los esfuerzos de la ONU encaminados a apaciguar la tensión y calmar la situación en Guerguerat.

En ese sentido, responsabiliza plenamente a Marruecos de las consecuencias de su operación militar y llama a la ONU intervenir para poner fin a esta agresión contra el pueblo saharaui y su suelo patrio. “

De esta manera podemos decir que, habiendo roto Marruecos el alto el fuego se da paso a un nuevo conflicto bélico en el continente africano del que España es en parte responsable, debido a la deuda histórica que arrastra y nunca resolvió. Mientras esto pasa también se están empezando a dar múltiples respuestas de solidaridad en diversas regiones del estado, que demuestran que, ante la pasividad y complicidad de los gobiernos, el internacionalismo sigue siendo una herramienta válida y necesaria.


 Para ampliar la información se puede consultar:

Comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de la RASD desmintiendo las declaraciones de Marruecos a raíz de los sucesos en Guerguerat

Vídeo: Así fue la incursión militar marroquí en El Guerguerat. Primeras imágenes

Guerra del Sáhara Occidental: Primer día de los enfrentamientos bélicos