El Ministerio del Interior ha sacado del módulo de aislamiento de la cárcel de Huelva a cinco miembros de ETA, en plena negociación con EH Bildu por los Presupuestos Generales del Estado. Entre ellos, al sanguinario jefe de ETA que apretó el gatillo y asesinó al concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco: Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’. El único que aún permanece en el área de aislamiento de Soto (Huelva) es Jurdan Martitegi.

Más concesiones a los presos etarras, y por tanto, al socio ‘presupuestario’ del Gobierno, EH Bildu. La última decisión de Instituciones Penitenciarias, ejecutada a través de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Huelva, ha sido vaciar de presos etarras los módulos de aislamiento. Zonas donde los presos se encuentran solos y no pueden socializar con otros presos etarras.

Uno de los que ha abandonado esta ‘zona de castigo’ de Huelva -una de las cárceles donde cumplen los etarras más peligros- ha sido Gaztelu, alias ‘Txapote’. El asesino de Miguel Ángel Blanco que posteriormente sería encumbrado como jefe militar de la banda terrorista gracias a esa ‘hazaña’.

«Son insuficientes»

El movimiento ha sido celebrado por el colectivo de presos etarras ‘Etxerat’: «Saludamos la decisión de sacar a los presos y presas vascas de aislamiento, porque las condiciones de vida fuera de esos módulos son mejores, pero insistimos en que los movimientos que está realizando IIPP son insuficientes.

Los presos etarras doblan sus exigencias reclamando que «los presos y presas vascas en cárceles española deben estar, al menos en segundo grado, muchos de ellos en libertad y el problema sigue siendo que la gran mayoría de ellos está en primer grado, lo que no posibilita transitar el recorrido legal.