La pasta es un alimento barato y versátil que nos puede solucionar una comida en pocos minutos. Si optamos por su versión integral, más rica en fibra que la convencional, nuestra digestión lo agradecerá y disfrutaremos igualmente de sus propiedades saciantes. Además, esta última es una buena fuente de energía, con muy pocas calorías y nada de grasa, así que puede formar parte de una alimentación saludable, siempre que se combine con una dieta equilibrada.

Si bien podemos coincidir en que es uno de los ingredientes que menos tiempo requiere para cocinarse, en estos tiempos de ajetreo cualquier minuto que nos ahorremos en la cocina es bienvenido. Y sí, es posible acortar el tiempo de cocinado de la pasta, siempre que se conozcan los trucos adecuados para ello. A continuación se exponen dos modos para cocerla aún más rápido de lo habitual: 

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Cocinarla en la sartén 

Quizás para muchos resulte extraño usar otro utensilio que no sea la olla a la hora de cocer pasta. Sin embargo, si optamos por una sartén esta se cocinará aún más rápido. En este recipiente el agua hierve antes, en parte porque es mucho más pequeño y menos alto, lo que permite que el calor alcance antes el alimento. 

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Pon la pasta en remojo

Al igual que se hace con las legumbres, si dejamos la pasta en remojo durante una hora y media, no hará falta cocinarla tanto tiempo. Es más, recurriendo a esta técnica podemos tenerla lista en un par de minutos. Sin embargo, para llevar a cabo este método hace falta planificación. 

Aunque el siguiente consejo no puede elevarse a la categoría de truco, otro modo más rápido (y saludable) de cocinar este ingrediente es cocerlo un poco menos de lo habitual. Si la pasta no está demasiado cocida, el almidón que contiene se va desprendiendo de forma gradual y se digiere más lentamente, lo que supone varios beneficios: disminuye el índice glucémico, la energía perdura mucho más en el tiempo y también la sensación de saciedad, entre otros.

Tal y como se explica en el siguiente artículo más detalladamente, el exceso de cocción produce una sensible pérdida de valores nutritivos. Aunque tampoco hace falta comer la pasta cruda, ya que hacerlo de este modo puede resultar tan perjudicial como tomarla demasiado hecha.