El 14 de noviembre se conmemora el cuadragésimo quinto aniversario de la firma de los denominados acuerdos tripartitos de Madrid, que fueron el resultado de dos días de negociaciones entre España, Marruecos y Mauritania, y terminaron condenando al pueblo del Sahara Occidental al desplazamiento forzado,   obstaculizando su desarrollo durante medio siglo.

Las potencias imperiales competían a contra reloj, tras la resolución del Tribunal Internacional de Justicia dictada el 16 de octubre de 1975, para desvincularse de sus responsabilidades y conseguir ventajas políticas y económicas; para soslayar el enfrentamiento con un movimiento revolucionario de liberación que empezaba a desarrollarse y fortalecerse en el terreno del Sahara Occidental.

Pese al dictamen del Tribunal Internacional de Justicia que establece la necesidad de posibilitar al pueblo saharaui conseguir su inalienable derecho a la autodeterminación, y otorgarle la palabra para decidir su futuro, España estaba enfrascada en la formulación de un acuerdo a través del cual otorgaba lo que no le pertenecía a quien no se lo merecía.

Pese al dictamen del Tribunal Internacional de Justicia que establece el derecho saharaui a decidir sobre su autodeterminación, España estaba enfrascada en el que otorgaba lo que no le pertenecía a quien no se lo merecía

Los acuerdos de Madrid no tenían ningún valor legal porque se firmaron en ausencia de la parte saharaui; y no establecían el traslado de la soberanía sobre el territorio a dos países vecinos, solo establecían el traslado de la administración del mismo. Según lo dispuesto en los acuerdos de Madrid, la administración del territorio dependía de una serie de medidas cuya vigencia terminaría el 26 de febrero de 1976. Además, la Organización de las Naciones Unidas, que no reconoce los acuerdos de Madrid, tiene una postura diferente acerca del estatus del Sahara Occidental; ya que lo incluye en la lista de los territorios no autónomos y pendientes de descolonización.

Durante la guerra entre el Frente Polisario, por un lado, y las dos potencias invasoras —Marruecos y Mauritania—, por otro lado, el vecino del sur se vio obligado a retirarse dadas la grandes pérdidas sufridas a causa del conflicto bélico, firmando un acuerdo de paz con la República Árabe Saharaui Democrática. Este hecho. que deja sin valor los acuerdos tripartitos de Madrid, dejó al descubierto otra vertiente de la naturaleza de la política expansionista de Marruecos, un estado que apuesta por la creación de guerras y tensiones para garantizar la existencia de una corona construida sobre las cadáveres de humildes personas que fueron esclavizadas y humilladas.

Ante los escollos que obstaculizan la resolución de la causa saharaui, que se deben en gran medida a la conspiración de Francia, España y Marruecos, el Frente Polisario, obligado a dolorosas cesiones, moderó sus objetivos pasando de reclamar directamente la liberación de la patria a la defender el derecho de su pueblo a decidir libre y democráticamente mediante un justo y trasparente referéndum de autodeterminación. 

En este escenario, surgieron soluciones y propuestas políticas entre las que se destacan el Plan de Paz para la autodeterminación del pueblo del Sahara Occidental, o el Plan Beker II que fue enterrado a pesar de ser admitido por el Consejo de Seguridad Internacional de la ONU, y el ayudante del exsecretario General de la ONU Hans Corriel, quien llamó a España a asumir sus responsabilidades en la administración del territorio en una fase transitoria tal y como pasó en la resolución del conflicto de Timor.

En una flagrante violación del alto el fuego, las fuerzas de ocupación marroquíes abrieron este viernes tres nuevas brechas en el muro marroquí de la vergüenza para dispersar y atacar a los manifestantes pacíficos saharauis que cerraron de forma pacífica en Guerguerat

Durante el aniversario de la firma de los acuerdos tripartitos, el pueblo saharaui, más organizado y más armado, hace frente a los intereses de las potencias imperiales que no quieren permitirle ejercer su soberanía sobre sus tierras. Así, el pueblo saharaui reitera, sus reivindicaciones legitimas conforme a los principios de las reglas del derecho internacional, tendiendo una mano para la paz y otra para la defensa armada. 

Por otra parte. en una flagrante violación del alto el fuego, las fuerzas de ocupación marroquíes abrieron este viernes tres nuevas brechas en el muro marroquí de la vergüenza para dispersar y atacar a los manifestantes pacíficos saharauis que que bloqueaban de forma pacífica Guerguerat.

Las fuerzas del Ejército Popular de Liberación saharaui respondieron a este ataque con firmeza para proteger a los civiles saharauis de esta agresión militar marroquí.

En respuesta a la brutal violación del Alto el fuego, el Frente Polisario declara la guerra necesaria de todo el pueblo.Según el Ministerio de Defensa de la RASD el ejército de liberación ha lanzado distintos ataques contra las bases marroquíes apostadas a lo largo del “muro de la vergüenza”, causando bajas y destruyendo las instalaciones en los sectores de Mahbes, Hausa, Auserd y Farsia, como respuesta a la violación del alto el fuego por parte de Marruecos en el Guerguerat.