Tras reconstruir completamente la cubierta y garantizar la solidez del edificio, las obras de rehabilitación de la antigua iglesia de San Laureano continuará con el estudio de las paramento para ver cuánto queda de las pinturas murales que decoraban el templo, conocer su estado de conservación y definir la manera de recuperarlas. De manera paralela, el Ayuntamiento sigue analizando y estudiando qué uso se le va a dar en un futuro un inmueble que lleva muchos años infrautilizado en una zona de la ciudad que necesita de importantes dotaciones para los vecinos.

Tras ocho meses de trabajo, las máquinas y los operarios abandonaron el antiguo templo de la Puerta Real en septiembre. Las obras fueron recepcionadas oficialmente el pasado mes de octubre. Con los trabajos llevados a cabo se han dado por concluidas las obras de consolidación del edificio, pero la Gerencia de Urbanismo pretende que la recuperación continúe en los próximos meses.

Para ello, se va a realizar un estudio de los restos de las pinturas murales que formaban parte de la decoración pictórica del interior del templo que, como los de muchas otras iglesias de la ciudad, fueron ocultados en un momento dado bien por cuestiones de salubridad o por puro gusto estético. Hasta hace poco eran visibles los restos de un ángel. Con los datos que se obtengan de estos análisis se llevará cabo la consolidación y recuperación de las pinturas y de los restos de revestimientos originales del interior del edificio.

Pero la recuperación integral de San Laureano no será completa hasta que el Ayuntamiento consiga darle uso al inmueble. Dentro del Plan Director de Patrimonio Histórico Municipal, que está en elaboración en estos momentos por parte de la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla, se están analizando algunas propuestas de usos para el inmueble y se definirá a qué será destinado finalmente.Mientras eso se aclara, los vecinos que han batallado durante años para la restauración del templo, siguen planteando cuestiones que son necesarias subsanar. Por ejemplo, la adecuación de la plaza exterior del jardinico alto, que da a la calle Goles. En este lugar existe una puerta que conecta con el edificio residencial que no se ha podido usar en doce años por no estar preparado el acceso.

Las obras en San Laureano han contado con un presupuesto de 227.000 euros. La intervención ha tenido como objetivo frenar el deterioro que sufría este inmueble y hacer frente a los problemas estructurales y de construcción que presentaba. Se ha actuado lograr la estanqueidad de la nave, así como para reparar los daños apreciados en la estructura vertical y en los acabados, a fin de proteger los elementos constructivos. Tras reconstruir la cubierta, la Gerencia de Urbanismo procedió a la reposición de las carpinterías de los huecos de la nave y al refuerzo de los muros de cerramiento.

La iglesia pertenece al Ayuntamiento desde el año de 2005, formando parte del Patrimonio Municipal del Suelo. La última intervención constatada sobre la nave se realizó en el año 2004, cuando se reforzó la estructura de la cubierta. En el año 2008, el inmueble fue objeto de un derecho de superficie cedido a la Universidad de Sevilla para la construcción de un centro universitario. En los años siguientes, la US desistió de este uso y acabó renunciando en diciembre de 2011 al derecho de superficie otorgado, por lo que la propiedad de esta iglesia revertió nuevamente a la Gerencia de Urbanismo.