El presidente de la Comisión de Hacienda, Asuntos Federales y Junta de Supervisión Fiscal del Senado de Puerto Rico, Juan Zaragoza, anunció esta mañana que el organismo fiscal acogió una petición suya para hacerle ajustes el proyecto del Crédito por Trabajo para que se acomode a lo que llamó “la realidad salarial de los puertorriqueños”.

El Proyecto del Senado 280 fue presentado por el gobernador Pedro Pierluisi el 5 de abril. El Crédito por Trabajo saldría de una una partida de alrededor de $800 millones a la que Puerto Rico tuvo acceso como parte del Plan de Rescate Americano. El programa serviría como una especie de reembolso.

“Desde hace semanas llevo alertando a la prensa y al país de que el proyecto de ley presentado para delimitar la estructura de Crédito por Trabajo debía contener parámetros que se adecuen a la realidad de los trabajadores puertorriqueños”, señaló Zaragoza en un comunicado de prensa.

“A modo de ejemplo expliqué, que según presentado el proyecto de administración, una sola persona sin hijos que gane más de $15,080 por año o aproximadamente $7.25 por hora (mínimo federal), tendría derecho a apenas a $64 anuales de Crédito por Trabajo. De manera similar, las parejas casadas que ganan más de $ 21,740 al año no cualificarían para ningún monto de crédito por trabajo”.

Zaragoza indicó que en una reunión la semana pasada con la directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), Natalie Jaresko, le expresó que el PS 280, tal y como fue redactado, dejaba a muchos trabajadores sin beneficio.

“El proyecto que el Gobernador está presentando es un clon del proyecto federal el cual no se atempera a la realidad de la clase trabajadora de la Isla. El modelo de Crédito Federal, está diseñado para una economía con muy pocas personas que ganan el salario mínimo (al contrario de Puerto Rico) y personas o parejas que tienen uno o más hijos calificados (en comparación con los bajos niveles de natalidad en Puerto Rico)”, dijo el senador.

“Nuestra realidad demográfica, nuestros niveles de pobreza y nuestra tasa de participación laboral son muy distintas a la de los Estados Unidos continentales, es por eso que este crédito debe ser agresivo en su distribución a nuestra gente pobre, solo de esta manera podemos realmente reducir la pobreza y recompensar el trabajo para que nuestra gente pase de la informalidad a la formalidad y reduzcan su dependencia de programas federales de beneficencia”, agregó.

Ayer, Jaresko envió una carta a Pierluisi y a los presidente legislativos en que coincide con la postura de Zaragoza. En esencia, Jaresko sostiene que el proyecto de administración no es lo suficientemente “generoso” para que se logre distribuir todo el dinero disponible. Por lo tanto, la JSF solicita que el beneficio se expanda a trabajadores por cuenta propia, aumentar los beneficios para trabajadores sin hijos y que se cree una fórmula que tome en consideración la anticipada reducción en población para que Puerto Rico pueda garantizar el acceso total al crédito disponible.

Igualmente, la directora de la JSF recomienda que el Departamento de Hacienda inicie una campaña educativa sobre el beneficio, pero que también implemente medidas adicionales de fiscalización para evitar el fraude. De la misma forma, la Legislatura debe actuar para que este ingreso no afecte la elegibilidad de familias a programas de asistencia gubernamental.

“Con este mensaje de la Junta me sostengo en que vamos por buen camino para lograr un gran beneficio en favor de los puertorriqueños”, sostuvo Zaragoza.

Actualmente, la Comisión de Hacienda del Senado está atendiendo este proyecto de administración y hace semanas está en comunicación con varios economistas, dos “think thanks” locales y un “think thank” en Washington D.C. especializados por décadas en la evaluación de política pública concerniente al Crédito por Trabajo.

“Mi propuesta siempre ha sido que gire alrededor de estado civil, ingresos e hijos, pero con una formula ajustada a la realidad de nuestros trabajadores. Ya es hora de que seamos justos con los trabajadores que han sufrido estragos económicos por los pasados años, los cambios propuestos bajo ARPA le dan a Puerto Rico una oportunidad única para financiar adecuadamente un Crédito por Trabajo. Este crédito, bien diseñado, ayudaría a alcanzar nuestro objetivo de levantar a miles de asalariados de la pobreza”, concluyó Zaragoza.