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La conexión aragonesa de Anya Taylor-Joy (‘Gambito de dama’)

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Cinemanía NOTICIA21.11.2020 - 15:28h

La herencia multicultural de la actriz del fenómeno de Netflix se extiende por España, Argentina, Zambia y EE.UU.

Nadie esperaba que una serie centrada en el mundo del ajedrez fuera a suponer tal bombazo, y Netflix menos que nadie. La plataforma de streaming estrenó Gambito de dama sin beneficiarla de las intensas y omnipresentes campañas que han rodeado otros contenidos, y aún así la serie se ha convertido en la más vista de las últimas semanas mientras cosechaba buenas críticas y presumía de un 100% de aprobación en Rotten Tomatoes. En lo que a nosotros respecta, no cabe sorprenderse de este éxito, pero sí a la hora de profundizar en el pasado de Anya Taylor-Joy, su flamante protagonista.

El nombre de Taylor-Joy no era en absoluto desconocido antes de Gambito de dama, pues en los últimos años se ha convertido en una estrella total del cine de terror gracias a películas como La bruja, Múltiple, Glass o (en considerable menor medida) El secreto de Marrowbone. Durante las entrevistas correspondientes a cada promoción, siempre ha habido quien se sorprendía de que la actriz pudiera hablar perfecto castellano, y esto puede explicarse por su compleja procedencia, que tiende puentes con España y, en concreto, con Zaragoza.

La abuela de Taylor-Joy nació en Cataluña, pero a causa de la Guerra Civil tuvo que establecerse en Zaragoza junto a su hermano. Poco después se casaría con un diplomático británico y la madre de Anya, Jennifer Joy, vendría al mundo como consecuencia dentro del continente africano, concretamente en Zambia. Jennifer, no obstante, se crió en Zaragoza, y prosiguió con la tradición multicultural al decidir casarse con un banquero argentino-escocés que tenía cuatro hijos de un matrimonio anterior. A raíz del nuevo enlace tuvieron dos hijos más, siendo Anya la menor de seis hermanos.

La actriz de Gambito de dama nacería en Miami en 1996 y pasaría sus primeros años de vida en Buenos Aires; de ahí proviene el acento porteño cuando habla en castellano. El trabajo del padre exigía que la familia se moviera constantemente de Argentina a Gran Bretaña, pero cuando decidió abandonar su actividad como banquero para dedicarse al motociclismo, la familia pudo establecerse en Londres. Anya entonces aprendió el inglés gracias a leer ávidamente Harry Potter, y a los 14 años se trasladó a Nueva York, donde empezó a trabajar como modelo.

“A veces me he sentido demasiado británica para ser argentina o demasiado argentina para ser inglesa”, ha declarado la actriz, que recientemente también estrenaba la muy recomendableEmma. El origen de Taylor-Joy, por tanto, se encuentra a caballo entre tres continentes y cuatro países, aunque rara vez ha tenido oportunidad de pisar España y, por tanto, la ciudad de su abuela y su madre. En 2017 pudo hacerlo por fin gracias al rodaje de El secreto de Marrowbone, a cargo de Sergio G. Sánchez.

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