Jueves 4 de marzo | 18:58

"Hoy no tenemos dinero para pagarle a los trabajadores (...) Mañana llega el subsidio de la Nación, pero ni de esa manera llegamos a completar el 100%", aseguró Jorge Berretta, anticipando que este mes las empresas volverán a suspender total o parcialmente el pago de los salarios.

A dos semanas del inicio de las sesiones en el concejo deliberante de la capital, los empresarios amenazan con retener el pago de los salarios y exigen un nuevo tarifazo, asegurando que el boleto tiene que estar en $100. Un aumento imposible, pero que expresa las aspiraciones de un sector que viene con un pliego que incluye concesiones impositivas y cada vez más subsidios.

Con uno de los boletos más caros del país, los empresarios recibirán este año más de 3.000 millones de pesos en concepto de subsidios nacionales y provinciales. Con esa masa de subsidios cubren la totalidad de la planilla salarial para los 3.600 empleados del sector. Pero otra vez los empresarios apelan al viejo recurso de empujar a los choferes al paro para poner sobre la mesa su propio pliego de reclamos.

Quien oficia de vocero de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) y asegura no tener dinero para pagar los salarios, es uno de los empresarios más importantes del sector. Junto a su hermano, Gustavo Berretta, tienen participación directa en 11 empresas de transporte de pasajeros y más de 16 líneas: La Nueva Fournier SRL (líneas 121, 122, 123), Tandilense SRL (123, 125, 129, 141, 214), Leagas SRL (10, 110, 142), Itilco SRL (131, 132), El Portezuelo UTE (118), Berbus UTE (118), Rayo Bus UTE (131), Autobuses Santa Fe SRL (10, 110), y otras dos sociedades dedicadas al transporte de pasajeros y compra-venta de repuestos: Los Porteños SRL, El bicentenario SRL.

De acuerdo a la información pública disponible, por La Nueva Fournier, Leagas, y Tandilense SRL, Jorge Berreta recibió en 2018 cerca de 250 millones de pesos, concentrando el 10% de la masa total de los subsidios. Los 5 empresarios más importantes concentraban en ese entonces, más de la mitad de los subsidios que ingresaban por la Nación.

Además Jorge Berreta preside y posee participación accionaria en Metropolitana SA, una sociedad conformada por las principales empresas de transporte para la administración y control de la facturación por venta de pasajes en la provincia. Una privatización sin tapujos del control de la recaudación, concedida en 2014 por el gobierno de Alperovich y sostenida durante la gestión de Manzur.

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Los mecanismos de fraude laboral son variados, desde el empleo de trabajadores en negro en tareas de mantenimiento -la mayoría despedidos durante la pandemia-, hasta la retención en el pago de las cargas sociales y aportes patronales. El mismo modus operandi se aplica en La Nueva Fournier y Leagas.

A pesar de recibir los subsidios y descontar de las boletas de sueldo jubilación, obra social, etc., a la totalidad de los choferes y empleados administrativos, las empresas de Jorge Berretta tienen suspendido el pago de estas cargas sociales. Eso implica que para los trabajadores la interrupción de la obra social o el desfinanciamiento de la mutual de los choferes a instancias de la Comisión Directiva de la UTA.

A pesar de recibir todos los meses una cifra millonaria en concepto de subsidios, los directivos de La Nueva Fournier SRL solicitaron la apertura de un "concurso preventivo" de acreedores para renegociar sus deudas.

Pero lejos de deberle "al carnicero, al almacenero, etc" como sostiene públicamente Berretta en alusión a los proveedores de insumos del transporte, sus principales acreedores son el Estado nacional y provincial, a los que debe cerca de 62 millones de pesos por la mora en el pago de impuestos. El concurso preventivo está orientado centralmente a negociar esa deuda, y por esta razón en cada aparición pública plantea que una de las demandas del sector es la disminución de la carga impositiva para el sector.

Sin embargo, las cosas no van tan mal como parecen ya que en plena pandemia, armó dos fideicomisos (Fibus y La Nueva Era) para la "adquisición de ómnibus modernos para renovar el parque móvil automotor".

El transportes público de pasajeros en Tucumán está altamente concentrado en un puñado de empresarios, la mayoría de ellos ocupa cargos directivos en la Aetat. De acuerdo al testimonio de los trabajadores del sector, este organismo concede "préstamos" a las empresas mas chicas, que igualmente reciben subsidios y estafan a los trabajadores. Aunque se encolumnen bajo las mismas demandas e intereses, entre los propios empresarios existe una relación asimétrica. A río revuelto, ganancia de los grandes empresarios.

En las próximas semanas veremos nuevamente al vocero de la AETAT asegurar que "el transporte público puede desaparecer", veremos a los empresarios coordinarse para suspender en forma simultánea el pago de los salarios a la totalidad de los choferes, puedan o no pagarlo, y los veremos también reclamando un fuerte aumento de tarifas como tema prioritaria para el inicio de las sesiones legislativas.

La unidad de trabajadores y usuarios es una tarea de primer orden para enfrentar el chantaje de estas patronales que hacen de un servicio público una fuente de ganancias y fraudes millonarios. La salida a este histórico atolladero pasa por terminar con la privatización del transporte y estatizarlo bajo control de trabajadores y usuarios, los únicos verdaderos interesados en un servicio barato, eficiente y en el que se respeten los derechos laborales.