El Real Valladolid ha vuelto este domingo a los entrenamientos y lo ha hecho con dos notas positivas, la participación con el resto del grupo de Joaquín y de Fede San Emeterio. El central andaluz hizo con ellos gran parte de la sesión, una vez superado el coronavirus, mientras que el mediocentro cántabro completó los ejercicios al mismo ritmo que el resto, después de recuperarse de su lesión en el aductor.

El retorno a las actividades se produjo en la matinal de este domingo sobre el césped del estadio, en el cual no estuvieron los lesionados Javi Sánchez, El Yamiq, Carnero y Weissman, quien arrastra problemas todavía del golpe recibido durante el parón de selecciones, a pesar de haber entrado en la última convocatoria frente al Granada. Las dos primeras ausencias abren las puertas del once a otro defensor, teniendo opciones Miguel Rubio y el mencionado Joaquín por encima de Kiko Olivas, quien arrastra una inactividad de nueve meses.

A los blanquivioletas les quedan ahora dos últimos ejercicios antes de visitar el miércoles al Elche en el Martínez Valero su enésima final. Llegarán después de un lapso de diez días sin competir, mientras otros sí lo hacen, que puede llevarles a caer a los puestos de descenso en función de cómo se dé la jornada de este domingo. Antes de todo ello, y tras el entrenamiento de este lunes, Sergio González concederá su habitual rueda de prensa previa al choque.