El martes 23 de febrero no fue una fecha cualquiera en la vida de Romain Grosjean. Casi tres meses después de su fortísimo accidente en el GP de Bahréin 2020, donde impactó a 221 kilómetros por hora contra el guardarrail de la curva 3 de Sakhir y deceleró asumiendo una fuerza de 56 G (unidad que mide el incremento de la velocidad de un cuerpo generado por la gravedad) tras tocarse con el Alpha Tauri de Daniil Kvyat y perder el control de su Haas VF-20, Grosjean volvió a pilotar un monoplaza.

El francés, aún convaleciente de las graves quemaduras que sufrió en la mano izquierda durante este percance, se desplazó hasta el autódromo Barber Motorsport Park de Alabama (Estados Unidos) donde su nuevo equipo, Dale Coyne Racing, participó en un test privado organizado junto a Ed Carpenter Racing, Graham Rahal, Team Penske y AJ Foyt Racing para preparar la nueva edición de la IndyCar que comenzará el próximo domingo 18 de abril en esta pista ubicada en la localidad de Birmingham.

Grosjean pilotó sin la movilidad completa de su mano izquierda

"Después de la primera tanda, el bíceps empezó a dolerme un poco, y pensé 'OK, OK, esto es otra cosa'. Tengo que volver al gimnasio y asegurarme de que mis músculos están en forma. Pero a veces, por mucho que trabajes en el gimnasio, el verdadero reto está dentro del coche. Es sin duda el volante más duro con el que he tenido que lidiar. Me he sentido como en casa, sin aprehensión ni nada por el estilo. La mano está bastante bien. Tuve un pequeño contravolante inesperado en la última tanda, y eso fue un poco doloroso. Me lo esperaba, sé que aún no está recuperada del todo y que está sensible. Me ha salido una gran ampolla en el pulgar izquierdo; no es bonita, pero se puede pilotar bien. Estaba siendo un poco cuidadoso en algunas curvas, pero en general no ha habido ninguna limitación, no llegué a sentir dolor en el coche. Ponerme y quitarme los guantes sí que es doloroso, así que suelo dejarme puesto el guante izquierdo, y así además protejo la mano del sol", admitió Romain tras completar 83 vueltas y quedarse a casi un segundo del mejor registro marcado por Rinus VeeKay.

Preguntado por la aventura americana que ha emprendido su expiloto en el Mundial de Fórmula 1, Gene Haas asegura en 'RACER' que le aconsejó que se quedase en casa cuidando de su familia, y que viendo la negativa de Romain a aceptar su consejo, decidió retirar cualquier patrocinio de su empresa porque no soportaría ver cómo había patrocinado su muerte: "Me preguntó si estaría dispuesto a patrocinarlo en la IndyCar, y creo que al principio estaba bastante abierto a ello. Pero después cuando chocó en Bahréin, simplemente estuve muy feliz de que no se matara. Por alguien que había destruido el coche, no podía ser más feliz de que hubiese sobrevivido. No sé. Tiene una mujer y tres hijos y yo le dije que no podía darle dinero para ver cómo se mataba. Simplemente sentí que necesita quedarse en casa y cuidar de su familia. Se libró de una muy grande allí. Si realmente entendiste lo que pasó ahí… Si ese coche hubiese estado unos grados más hacia un lado o hacia otro, no habría podido salir por el hueco y habría muerto. Tuvo mucha suerte. El equipo fue extremadamente afortunado. Simplemente no habría podido imaginar tener que enfrentarme a una viuda o a sus hijos. No podría hacer eso, así que dije, ‘nah, quédate en casa. No puedo ayudarte más’. Grosjean es muy buen piloto. Tiene días realmente buenos cuando creo que es probablemente igual de bueno que cualquier otro piloto. Ama pilotar y es su elección. Simplemente yo no quiero ser parte de la mala elección".

Haas confía en el potencial del nuevo motor Ferrari

De igual modo, el propietario de la escudería del Gran Circo con sede en Kannapolis (Estados Unidos) y Banbury (Reino Unido) afirma que la supremacía de Mercedes en la era híbrida ha ajusticiado el espíritu de la competición, así como confía en el potencial del nuevo motor Ferrari para abandonar en 2021 la parte trasera de la parrilla: "Para mí, realmente ha matado lo que significa la Fórmula 1. Mucho respeto para Mercedes por ser capaz de dominar tanto, pero ¿quién quiere ir a una carrera cuando sabes quién va a ganar todas las malditas carreras que hay? Esto se vuelve aburrido. A veces, la supervivencia es como una estrategia de carrera. Nuestro barco está atado al barco de Ferrari, así que cuando ellos son lentos, nosotros somos aún más lentos. No creo que haya mucho que podamos hacer al respecto. No tenemos control sobre las piezas que obtenemos de Ferrari. Tenemos fe en que Ferrari pueda solucionar el problema, pero no sólo Ferrari tiene este problema, sino también Honda y Renault. Todos tienen un déficit con respecto al motor Mercedes. Hicieron un motor duradero, con un rendimiento extremadamente alto y con una alta eficiencia en cuanto a combustible; ningún otro equipo ha podido acercarse".