Lo mejor del partido jugado en Elche el miércoles es que dejó un punto de saldo y que tres días después aparece una nueva oportunidad para tratar de ganar. El juego del equipo de Sergio fue muy flojo pero las circunstancias permiten que el Real Valladolid siga fuera de los puestos de descenso y con la posibilidad de jugar un partido más que sus rivales. Ningún calendario es, en este momento, mejor que el del Valladolid. Nadie tiene 21 puntos por disputar todavía salvo los blanquivioletas. Esa gran ventaja tiene que ser de una vez aprovechada. Los rivales siguen fallando y excepto el Alavés que ganó al Villarreal y el Elche con su empate, todos perdieron en esta jornada. A todo el mundo le cuesta mucho ganar, por lo que sumar un triunfo es oro molido y a eso tiene que agarrase el Valladolid. Necesita urgentemente esa victoria que le aporte aire de cara a las últimas jornadas de la competición. Cádiz y Bilbao son dos excelentes oportunidades que no se pueden desaprovechar.

Los números de los pucelanos son un desastre, con una única victoria de los últimos catorce partidos. Y aun así están fuera de los puestos de descenso. Eso explica que los rivales también son otra calamidad y que en cuanto enganche un par de buenos resultados puede alejarse de la zona baja de manera definitiva. Pero hay que ganar ya, no se puede fallar ante el Cádiz. Sergio, salvado del cese por la particular filosofía de Ronaldo de no despedir entrenadores, debe demostrar que es capaz de hacer jugar a su equipo mejor y que es capaz de hacerle ganar. Y si no lo hace, y como Ronaldo no le va a echar, debería dimitir. Si él mismo comprueba que no puede garantizar la permanencia debería dar un paso al costado para posibilitar lo que Ronaldo no quiere o no se atreve a hacer. Ya nadie quiere escuchar los discursos vacios de Sergio ni sus vagas explicaciones después de los partidos. Lo que quiere todo el mundo son hechos y no palabras, poder creer en firme en la posibilidad de la permanencia. Ver un equipo intenso y que salga a ganar los partidos

El partido de mañana es importantísimo. Pasar el tramo Elche-Cádiz sin lograr una victoria dejaría muy tocado al Valladolid tanto en la clasificación como en lo mental. Ganar relanzaría a un conjunto que el miércoles tiene que volver a jugar en Bilbao. La salvación está ahí, al alcance de la mano y hay que ponerlo todo por parte de todo el mundo para conseguirlo, pero hace falta ganar ya para seguir creyendo. Ha llegado el momento de la verdad y no se puede volver a fallar. La salvación está ahí, más cerca de lo que parece.