Alfonso Pérez Medina

Madrid

Actualizado: Viernes, 13 noviembre, 2020 11:16

Publicado: 13.11.2020 09:05

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz cuestiona el acta notarial y los mensajes sobre la Operación Kitchen que le atribuye el que fuera su número dos, Francisco Martínez, según ha podido saber laSexta.

Así lo ha mantenido durante el careo celebrado este viernes entre ambos, donde el exministro ha asegurado tener un informe pericial que concluye que los mensajes y el acta notarial que le señalan en el caso están manipulados.

El exministro asegura que el notario al que Martínez acudió con los mensajes que demostrarían que él conocía la operación borró algunos de ellos el día que el juez y la Policía Judicial se los reclamaron. En este sentido, Fernández Díaz ha sostenido que Martínez mantuvo conversaciones con el notario y hablaron sobre mensajes escritos entre ellos que debían borrar.

Por su parte, Martínez se ha defendido de estas acusaciones, negando que existiera manipulación alguna de esos mensajes.

Ambos investigados se mantienen en sus declaraciones

Durante el interrogatorio para contrastar las versiones contradictorias que ambos dieron sobre el dispositivo de espionaje ilegal a Luis Bárcenas se han vivido momentos de tensión. En un momento dado, el juez Manuel García Castellón incluso ha tenido que llamar la atención a Fernández Díaz, pidiéndole que no se alterase y mantuviera la calma.

Fuentes jurídicas consultadas por laSexta indican que ambos imputados se han mantenido en sus declaraciones. Así, Fernández Díaz ha insistido en que no sabía nada de la Kitchen, mientras que el ex secretario de Estado ha mantenido que se enteró por él y que despachaba con el ministro las novedades que le iba dando Eugenio Pino.

Declaraciones contradictorias

Ya en su declaración, Martínez aseguró que el por entonces ministro del Gobierno de Mariano Rajoy estaba al corriente de la Operación Kitchen. Según su declaración, Jorge Fernández Díaz le pidió en julio de 2013 que le informara sobre si era cierto que Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, era confidente de la Policía.

En este sentido, el ex secretario de Estado indicó que le preguntó al director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, Eugenio Pino, y que este se lo confirmó. Cuando le trasladó la información a Fernández Díaz, él le habría contestado: "Mantenme informado". Desde entonces, aseguró, fue reportándole información al respecto.

Sin embargo, Fernández Díaz, que declaró un día después ante el magistrado, sostuvo que se enteró "por la prensa" del espionaje al extesorero del PP y que su antiguo número dos "faltó a la verdad" en su declaración judicial. Además, aseveró que consideraba "una deslealtad" que esa operación se hubiera desarrollado sin su conocimiento.

García Castellón también ha llamado a declarar a varios agentes de la Policía Nacional que realizaron seguimientos y al coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, al que Martínez atribuyó la autorización de fondos reservados.

Las razones del juez para el careo

En relación con la práctica del careo, el juez recogió en su auto que el ex titular del Interior negó en su declaración la realidad de los mensajes de Whatsapp que el ex secretario de Estado reconoció haber protocolizado y que atribuía a Fernández Díaz. El exministro afirmó que esos mensajes no eran suyos y que no sabía de su existencia.

El magistrado preguntó a Fernández Díaz si quería aportar su móvil antiguo, al que se refirió en su declaración

Ante esta contradicción en las declaraciones de los investigados, el juez consideró oportuno la práctica del careo entre ambos. "Dada cuenta de la importancia de los mismos y la carga incriminatoria que poseen, atendidas las contradicciones entre las manifestaciones del antiguo secretario de Estado y el ex ministro del Interior, este magistrado entiende necesario volver a citar a ambos investigados para que comparezcan conjuntamente, a fin de someterles a la diligencia de careo", señalaba en su escrito.

Asimismo, el magistrado requirió a Fernández Díaz que manifestase si, voluntariamente, quería aportar su teléfono móvil antiguo, al que se refirió en su declaración judicial "con la finalidad de corroborar o descartar el envío de mensajes". Y es que el exdirigente 'popular' entregó ya un terminal, pero se trataba de su teléfono nuevo en el que no había información relacionada con el caso.