La inauguración de nuevas instalaciones en la planta de Airbus en Getafe llegaba en un mal momento para difundir discursos de una supuesta apuesta por la recuperación laboral y la producción. 630 kilómetros al sur de la capital, en la provincia de Cádiz, aún resonaban los ecos de la protesta que durante la jornada del miércoles habían protagonizado los trabajadores de la planta de Puerto Real, cuyos puestos de trabajo penden de un hilo.

En ese marco, la presencia del Rey Felipe VI y del presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, se blindó contra cualquier expresión de protesta. En la madrugada la policía interceptó el autobús donde un grupo de delegados sindicales subía desde Andalucía a Madrid, y durante la realización del acto, mantuvo aislados en un descampado, a casi un kilómetro del lugar donde estaba el monarca, a trabajadores de la sección sindical de CGT.

“Estaba prevista la visita de 23 delegados de Puerto Real para aprovechar la visita del monarca y del presidente de Gobierno y poder explicarles de primera mano lo que están viviendo desde diciembre”

“Se vienen haciendo acciones reivindicativas desde diciembre de 2020, cuando ya preveíamos el cierre de la planta de Puerto Real y hoy teníamos prevista la llegada desde allí del propio Comité, 23 delegados sindicales para aprovechar la visita del monarca y del presidente del Gobierno y poder explicarles de primera mano lo que están viviendo desde diciembre”, ha explicado el representante sindical de CGT en Airbus, Felipe González González.

Sin embargo, ni desde Cádiz pudieron llegar, ni el grupo de Getafe manifestarse libremente. “Llevamos trabajando semanas para confeccionar esto y ya ven dónde nos han traído, en cualquier caso, seguiremos dándole foco al conflicto”, ha adelantado.

El conflicto se arrastra desde hace varios meses y para los trabajadores, el cierre de la factoría de Puerto Real es inminente. Según ha confirmado el secretario general de la sección sindical de Airbus Puerto Real de CGT, Juan Antonio Guerrero, el 21 de abril, “en el Comité Europeo Airbus lo haría oficial a todos sus gerentes de los cuatro países, y el 22 de manera individual, para España, estamos citados a una Comisión de Empleo en la que creemos nos van a comunicar de manera oficial el cierre de la planta”.

Las alarmas habían saltado en julio de 2020 cuando la compañía anunció el despido de 17.600 personas en toda Europa, 1.600 de ellas en el Estado español. Días más tarde, Pedro Sánchez se reunía con el consejero delegado de la compañía, Guillaume Faury, y comprometía un apoyo multimillonario a cambio de minimizar el ajuste laboral iniciado desde la multinacional.

El ejecutivo asumía crear nuevos programas de defensa y la compra de material militar: 7 aviones de distintos modelos, 36 helicópteros en una primera fase, ampliable a 56 en una segunda. También se destinarían 185 millones de euros del plan de Recuperación de la UE a través de un Plan Tecnológico Aeronáutico (PTA), entre otras medidas. “En su conjunto, se estima que estas ayudas movilizaran proyectos por más de 150 millones al año”, explicaron oportunamente desde el Gobierno.

Fuentes sindicales consideran que “con toda esa inversión es injustificable el cierre de la planta de Puerto Real” y aseguran que habría al menos “7.000 unidades” pedidas antes de la pandemia.

“Para que os hagáis una idea el Airbus 320, que es el avión estrella de la compañía, en total desde que se empezó a hacer más allá de los años ochenta, llevamos poco más de diez mil aviones fabricados. Si hay siete mil pedidos en firme, calcula que tienes trabajo para diez o quince años. Y suelen ser pedidos que no se anulan porque en caso contrario las compañías deben pagar a Airbus una compensación económica muy fuerte, lo que sí hacen es aplazarlo en el tiempo”, refieren.

“Lo que quieren es llevar un modelo industrial parecido al que tiene Boeing, su competidor, subcontratar a gran parte de la fabricación, para abaratar el precio“

“Lo que quieren es llevar un modelo industrial parecido al que tiene Boeing, su competidor, subcontratar a gran parte de la fabricación, para abaratar el precio. Pero claro, eso después tiene unas consecuencias de entrega y de calidad como ahora mismo le está pasando a Boeing, que tiene dos modelos que no pueden volar por problemas de fiabilidad”, ha explicado Guerrero.

El cierre de la planta de Puerto Real afectaría a 300 familias en forma directa y, según estiman desde CGT, a unas 200 de forma indirecta. La peor noticia que podría recibir la provincia de Cádiz, en medio de la crisis socioeconómica que padece.

Órdenes de arriba

En total eran 23 los delegados sindicales que a la medianoche del miércoles salieron desde Cádiz. Después de una jornada de lucha con cortes de carretera incluidos, subían a Madrid, donde estaba prevista una asamblea con los trabajadores de Getafe para explicarles su situación. “Cuando fui a pagarle al chofer, nos hizo el comentario de que policía secreta había estado en los hangares de Autocares Rico haciéndole foto al bus, y ya en camino algún compañero dijo que le parecía que nos seguía un coche plateado”, pero no hicimos mucho caso”, ha comentado Guerrero.

Al llegar a la altura de la localidad de Dos Hermanas, en Sevilla, un control policial obligó a detenerse y empezaron las requisas. “Les entregamos los certificados de los 23 compañeros, me pidieron la documentación y me dijeron que eso no le valía, que necesitábamos un papel del trabajo. Les explicamos que, si bien éramos trabajadores de Airbus, en este caso íbamos a hacer nuestra actividad sindical, y por eso el salvoconducto iba firmado por el secretario general de la Federación de Industria y el Metal y teníamos permiso para viajar”, ha relatado preguntado por lo sucedido.

”Le hicieron fotos a una caja de camisetas reivindicativas y a la pancarta que decía “Ni cierre, ni venta ni fusión de Airbus Puerto Real”, abrieron las maletas. Nunca había vivido algo así"

“Nos decían que no y que no iban a permitir que el bus siguiera adelante. Nos bajaron del autobús de cinco en cinco, nos pusieron sobre el arcén, en medio de los carriles de la medianera y con un tío detrás con una metralleta quitando y poniendo el seguro. Registraron todo por completo, le echaron fotos a una caja de camisetas reivindicativas y a la pancarta que decía 'Ni cierre, ni venta ni fusión de Airbus Puerto Real', abrieron las maletas. Nunca había vivido algo así”, ha asegurado el dirigente sindical.

La explicación recibida por Guerrero, es que a entender de las autoridades la actividad sindical no está comprendida por el Real Decreto que rige en el estado de alarma. “Yo he hecho ya varios viajes por la actividad sindical. Y en todo caso, si estamos cometiendo una ilegalidad del confinamiento y del cierre perimetral, ¿por qué no nos han multado?”, se pregunta.

Concentracion Airbus Getafe - 7

La policía aisló la protesta de los trabajadores de CGT en un descampado alejado del complejo de Airbus David F. Sabadell

“Lo que me dijo la persona que estaba al frente del operativo es que tenían órdenes de arriba y que el autobús no podía pasar de ninguna manera. Así que el coche de la secreta nos acompañó otra vez hasta la planta y de allí nos fuimos a casa. Hoy estamos hablando con nuestros abogados a ver cómo proceder”, ha informado el dirigente de CGT.

Mientras tanto, Pedro Sánchez y Felipe VI inauguraron el Campus Futura de Airbus en Getafe, unas infraestructuras que según Moncloa “convierten a la factoría en la tercera mayor instalación aeroespacial de Europa”. En una semana se sabrá el destino de las 300 personas que integran la plantilla de Puerto Real y que esperan una solución a su incertidumbre laboral.