El centro sociocultural que ha proyectado el Ayuntamiento de Lorca para dotar de contenido el edificio del Pósito Alto, construido en el siglo XVII, que albergó la cárcel hasta 2011, recibirá el nombre de 'Poeta Eliodoro Puche' en homenaje al escritor, que estuvo preso entre sus muros entre 1939 y 1942 por sus ideas políticas.

El alcalde de Lorca, Diego José Mateos, dio a conocer este viernes los contenidos del proyecto, que tendrá un coste de 3,3 millones de euros que el Consistorio pretende financiar con cargo al programa del 1,5% cultural del Gobierno. La iniciativa ya ha superado la primera criba del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y Mateos confía en recibir una respuesta favorable antes de fin de año. En ese caso el Consistorio aportaría el 25% del coste total.

El equipo de Gobierno tiene en estudio otras posibles vías de financiación por si fracasa su propuesta ante el Ministerio y no descarta fórmulas de colaboración público privada o recurrir a fondos europeos. El objetivo del alcalde es que este singular edificio de casi 4.000 metros cuadrados de superficie sea uno de los motores de dinamización del casco histórico de la ciudad. En su interior se prevé ubicar la Escuela Oficial de Idiomas, salas de estudio y no se descarta trasladar allí los talleres de la Universidad Popular.

La arquitecta encargada del proyecto, Ana Jiménez, desveló que durante las obras previas de consolidación de la estructura, que se han llevado a cabo en el último año con una inversión de 400.000 euros del Gobierno regional, en el edificio de la cárcel se han descubierto tesoros ocultos como un paño de 17 metros lineales de la muralla andalusí construida en el siglo XI. Además han salido a la luz varias arcadas, la estructura original del Pósito en su función de almacén de cereal y elementos del viejo penal como el pavimento hidráulico de los despachos.

Jiménez justificó el nombre elegido para el centro sociocultural en el hecho de que Puche, considerado el mejor poeta de la historia de Lorca, nació y vivió junto a la cárcel, y cuando estuvo preso incluso escuchaba la voz de su hermana en la casa familiar a través de los muros. Parte de su obra, que nunca fue publicada en vida, la escribió durante su estancia en el penal, como el poemario 'Carceleras'.