El Bosque Estatal de San Patricio, que permaneció cerrado por más de tres años debido a los daños provocados por los huracanes Irma y María, reabrió hoy, jueves, sus veredas para que los residentes y turistas puedan contemplar la naturaleza, ejercitarse y respirar aire fresco.

El espacio, conocido por ser uno de los pocos pulmones naturales del área metropolitana, fue restaurado por medio de un acuerdo colaborativo entre la organización Fondos Unidos y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), y dispondrá de nuevas áreas recreativas para el disfrute de la comunidad.

“Hice una coalición entre el gobierno estatal, entidades sin fines de lucro, la comunidad y ocho empresas que me dieron los recursos para abrir las veredas y construir un castillo de niños que se llama Casa Mía”, afirmó Samuel González Carmona, presidente de United Way Puerto Rico.

Como parte de las actividades realizadas para conmemorar hoy el Día del Planeta, el bosque inauguró este espacio ecoamigable, donde la niñez podrá participar de actividades educativas y disfrutar del medioambiente.

Casa Mía está situada entre las enormes ramas de un árbol de guanacaste y fue nombrada en honor a la planificadora ambiental y manejadora del bosque, Mía Sued Jiménez. La guardabosques nunca imaginó que sus esfuerzos por proteger la zona serían reconocidos de esta manera.

“Me siento bien satisfecha. Nunca he estado sola. Han sido muchos los ángeles que me han ayudado desde el primer momento”, expresó Sued Jiménez, quien maneja el bosque desde 2017.

Un guaraguao vuela entre la deteriorada vegetación de El Yunque a una semana del embate del huracán María.

Un guaraguao vuela entre la deteriorada vegetación de El Yunque a una semana del embate del huracán María.

Carmen Lydia Pérez posa frente a su casa en el sector Playita Cortada, en Santa Isabel.

Carmen Lydia Pérez posa frente a su casa en el sector Playita Cortada, en Santa Isabel.

La corriente del Río Grande fue tanta que derribó el puente principal del barrio San Lorenzo en Morovis. Este y los barrios Pasto y Vaga quedaron incomunicados y aislados tras María. Abajo, una imagen de cómo se ve el nuevo puente provisional.

La corriente del Río Grande fue tanta que derribó el puente principal del barrio San Lorenzo en Morovis. Este y los barrios Pasto y Vaga quedaron incomunicados y aislados tras María. Abajo, una imagen de cómo se ve el nuevo puente provisional.

Residentes de los barrios San Lorenzo, Pasto y Vaga, en Morovis, se arriesgaban a cruzar el crecido río.

Residentes de los barrios San Lorenzo, Pasto y Vaga, en Morovis, se arriesgaban a cruzar el crecido río.

Cuando bajaban las aguas, los ciudadanos utilizaban los restos de un puente antiguo para transitar.

Cuando bajaban las aguas, los ciudadanos utilizaban los restos de un puente antiguo para transitar.

Decidir si cruzar el río o gastar gasolina al tomar un camino más largo a través del municipio de Orovocis para llegar al pueblo de Morovis -solo cuando era absolutamente necesario- era una disyuntiva diaria.

Decidir si cruzar el río o gastar gasolina al tomar un camino más largo a través del municipio de Orovocis para llegar al pueblo de Morovis -solo cuando era absolutamente necesario- era una disyuntiva diaria.

Antes y después desde el municipio de Ponce.

Antes y después desde el municipio de Ponce.

En el pueblo de Añasco se suscitaron varios deslizamientos y desprendimientos de carreteras por las lluvias.

En el pueblo de Añasco se suscitaron varios deslizamientos y desprendimientos de carreteras por las lluvias.

Rubén Rivera, vecino del barrio Fortuna en Río Grande, cocinó un arroz para su familia entre las rocas del río.

Rubén Rivera, vecino del barrio Fortuna en Río Grande, cocinó un arroz para su familia entre las rocas del río.

Durante los días de emergencia, familias usaban el agua de los ríos para bañarse y lavar ropa.

Durante los días de emergencia, familias usaban el agua de los ríos para bañarse y lavar ropa.

Tras el huracán María, el verdor de la vegetación de El Yunque fue reemplazado por ramas despojadas de hijas y árboles caídos. A un año, se observa cómo la naturaleza reverdece en todo su ímpetu.

Tras el huracán María, el verdor de la vegetación de El Yunque fue reemplazado por ramas despojadas de hijas y árboles caídos. A un año, se observa cómo la naturaleza reverdece en todo su ímpetu.

Para julio de 2018, el bosque nacional seguía en pleno proceso de recuperación.

Para julio de 2018, el bosque nacional seguía en pleno proceso de recuperación.

Restaurar El Yunque requirió de una compleja y costosa operación para asegurar la supervivencia del ecosistema y el servicio del centro turístico.

Restaurar El Yunque requirió de una compleja y costosa operación para asegurar la supervivencia del ecosistema y el servicio del centro turístico.

En la foto, un año después, se muestra el lugar exacto donde volaba un guaraguao en Río Grande a escasos días del embate del huracán.

En la foto, un año después, se muestra el lugar exacto donde volaba un guaraguao en Río Grande a escasos días del embate del huracán.

Alfredo García recibió la ayuda de su familia y vive en una casa de cemento luego que su residencia fuera una de las más afectadas por el huracán en el sector El Tuque, en Ponce.

Alfredo García recibió la ayuda de su familia y vive en una casa de cemento luego que su residencia fuera una de las más afectadas por el huracán en el sector El Tuque, en Ponce.

Una vista de la ya revitalizada Guancha de Ponce, donde botes virados terminaron en tierra.

Una vista de la ya revitalizada Guancha de Ponce, donde botes virados terminaron en tierra.

Los vientos arrancaron de raíz, árboles en la Plaza de la Catedral, en Viejo San Juan.

Los vientos arrancaron de raíz, árboles en la Plaza de la Catedral, en Viejo San Juan.

En el área de El Islote en Santa Isabel,  el agua inundó las casas.

En el área de El Islote en Santa Isabel, el agua inundó las casas.

Guillermo Torres González, vecino de El Islote en Santa Isabel, muestra cómo va la restauración de su hogar, a un año del huracán.

Guillermo Torres González, vecino de El Islote en Santa Isabel, muestra cómo va la restauración de su hogar, a un año del huracán.

Tras María, la basura y los escombros comenzaron a acumularse en las calles. En la imagen, una calle de la urbanización Levitown en Toa Baja.

Tras María, la basura y los escombros comenzaron a acumularse en las calles. En la imagen, una calle de la urbanización Levitown en Toa Baja.

Neftalí Cruz, de 14 años y vecino de la comunidad Toaville, en Toa Baja, corre bicicleta por la acera que caminó cargando agua cuando un camión cisterna vistió su barrio en septiembre de 2017, donde el nivel del agua casi alcanzó los techos de las residen

Neftalí Cruz, de 14 años y vecino de la comunidad Toaville, en Toa Baja, corre bicicleta por la acera que caminó cargando agua cuando un camión cisterna vistió su barrio en septiembre de 2017, donde el nivel del agua casi alcanzó los techos de las residen

El sector Guajataca en Quebradillas también fue gravemente afectado por inundaciones.

El sector Guajataca en Quebradillas también fue gravemente afectado por inundaciones.

Explicó que, desde su llegada a la zona, su objetivo ha sido ayudar, proteger y levantar el bosque urbano, que colinda con la urbanización Villa Borinquen, Caparra Heights y el complejo de vivienda Borinquen Towers, en San Juan.

“Esta es mi misión. Esto es parte de los resultados de todo el amor que le he dedicado y el trabajo de muchas personas. Sin el grupo Siempre Verde, United Way y el apoyo que tengo de mis directores y empleados del DRNA, esto no hubiera sido posible”, puntualizó Sued Jiménez.

La rehabilitación del bosque, que comenzó el año pasado y estuvo a cargo de la empresa Siempre Verde, incluyó la restauración de 12 veredas y algunos gazebos. Como parte de los proyectos futuros, el DRNA y Fondos Unidos trabajarán en la creación de un vivero y un centro de actividades.

“Este espacio es el pulmón del área metropolitana y es el modelo que debemos adoptar, de ahora en adelante, para proteger las áreas naturales de gran valor. No es el gobierno solo. El gobierno tiene sus limitaciones. Es la unión del gobierno, la comunidad, el tercer sector, las empresas sin fines de lucro para que todos, trabajando en armonía, podamos desarrollar las áreas naturales protegidas”, afirmó el secretario del DRNA, Rafael Machargo Maldonado.

El funcionario explicó que el parque estaba previsto abrir durante esta semana, pero que optaron por reagendar la fecha ante el repunte de casos de COVID-19 en la isla. Añadió que los interesados podrán visitar el bosque mediante cita, por medio de la Línea 2-1-1.

“Estamos trabajando con los protocolos y, una vez el Departamento de Salud nos dé el visto bueno, vamos a empezar. Sabemos que esta es una de las formas que tiene la gente de disfrutar, meditar y centrarse, manteniendo el distanciamiento social, así que queremos abrir lo más rápido posible”, concluyó.