Carlos García Ramos, administrador mancomunado de la coalición Unidas Podemos en las elecciones de abril de 2019, ha asegurado que él no supervisó el contrato entre Podemos y Neurona que investiga un juzgado madrileño, ya que confiaba en su homólogo designado por la formación morada, Daniel Frutos, y cada uno autorizaba unos contratos.

Lo ha hecho en su declaración como investigado ante el titular del Juzgado de Instrucción 42 de Madrid, que ahonda en las posibles irregularidades en los pagos efectuados por Podemos a la empresa Neurona.

También ha declarado como investigado este viernes Elías Castejón Hernández, administrador de Neurona Comunidad S.L., mientras que el arquitecto Manuel Campos García lo ha hecho como testigo.

"Cada uno tenía sus proveedores"

Carlos García Ramos ha explicado que no revisó el contrato con Neurona hasta octubre o noviembre de 2019, cuando él y Daniel Frutos eran administradores mancomunados y unieron la información para pasarla al Tribunal de Cuentas.

García Ramos ha asegurado que se fiaba de su homólogo y cada uno firmaba unos contratos, ya que lo contrario no sería operativo, según han detallado fuentes jurídicas al término de las declaraciones de este viernes.

El abogado de Podemos, Gorka Vellé, ha explicado igualmente a la prensa que Carlos García Ramos y Daniel de Frutos "no se validaban los contratos uno a otro" porque "cada uno tenía sus proveedores".

"En lo que sí había una mancomunidad era en relación al exceso de gasto: había un tope de gasto en la campaña y por tanto solo a efectos de control del gasto, y no de control de la realidad de los contratos, había esa disposición y esa colaboración mutua", ha detallado.

El abogado de Podemos cree probados los servicios de Neurona

En cuanto a la declaración del administrador de Neurona, Elías Castejón, el letrado de Podemos ha subrayado que "ha aportado documentos de que efectivamente los servicios se estaban prestando" conforme a lo reglamentario por la entidad Neurona. 

Para Vellé la declaración de este viernes ha sido "muy satisfactoria" porque "tras unos meses de rumores y acusaciones infundadas", este viernes se ha empezado "a tomar constatación de que no hay ningún fundamento para ninguna de ellas".

El abogado ha incidido en que "nadie de IU, absolutamente nadie" ha aportado "ningún documento de ninguna irregularidad", en oposición a lo que aseguró la exabogada de la formación morada Mónica Carmona en su declaración como testigo el pasado día 28. Es más, Vellé ha defendido que éstos ni siquiera conocían a Carmona.

En este punto, ha subrayado que la exabogada era la responsable del cumplimiento normativo del partido y, a preguntas de las defensas, contestó que no había detectado indicios de financiación irregular, mientras Podemos ha aportado el juzgado 1.400 documentos que demuestran Neurona hizo los trabajos para el partido que se pagaron.

El arquitecto niega irregularidades en el pago de la reforma de la sede

En la vista de este viernes el arquitecto Manuel Campos García ha precisado que en las obras de la sede de Podemos el presupuesto inicial o básico se superó, como suele ocurrir, pero el dinero se destinó a pagar la obra, y ha mostrado un informe con detalles de las cuentas, han informado fuentes jurídicas.

Por su parte la letrada Marta Castro, que representa a Vox como acusación popular en el proceso, ha explicado que la vista de este viernes se ha limitado a declaraciones y "ha habido muchísimos datos que se tendrán que analizar pormenorizadamente", de modo que prevé que el magistrado tendrá que solicitar más diligencias. Sobre la declaración de Carlos García Ramos ha precisado que "es una pieza de un puzzle y tendremos que seguir investigando".

Pendientes algunas declaraciones

Como lo han hecho hoy Carlos García Ramos y Elías Castejón, el próximo viernes declarará como imputado Daniel de Frutos, responsable de finanzas de Podemos y segundo administrador mancomunado para aquellas elecciones.

No han declarado finalmente, como estaba inicialmente previsto, ni Eduardo López Hernández, quien aparece en el contrato de Neurona Comunidad S.L. como persona de contacto del prestador de servicios, ni Pablo Manuel Fernández Alarcón, antiguo gerente de Neurona. El primero, citado como investigado, ha alegado un problema para acudir al juzgado y el segundo, testigo, había sido citado incorrectamente.