El Gobierno de China condenó el atentado con coche bomba perpetrado este miércoles en el suroeste de Pakistán, en un hotel en el que se alojaba el embajador chino en esa nación, y en el que murieron al menos cuatro personas.

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El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Wang Wenbin, calificó de “ataque terrorista” la explosión registrada en el hotel Serena de la ciudad de Quetta, región de Balochistán.

Desde hace diez años, el Ejército pakistaní se enfrenta a rebeldes en esa provincia, donde también se encuentran importantes objetivos comerciales pertenecientes a Beijing.

La explosión del coche bomba provocó heridas a más de una decena de personas mientras otras cinco murieron, de acuerdo con fuentes oficiales. China expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas.

El embajador chino se alojaba en el hotel donde ocurrió el estallido, aunque no se encontraba en el lugar.

La autoría del ataque fue reclamada por el grupo ilegal Tehrik-i-Talibán Pakistán, aunque ello no ha sido confirmado oficialmente. Tras el ataque, las fuerzas del orden reforzaron la seguridad en las principales ciudades de Balochistán.