MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

CCOO y UGT retomarán este 1 de Mayo, Día del Trabajador, las concentraciones en todas las calles de España "con total y absoluta garantía de los protocolos de seguridad" para pedir mejoras en el mercado laboral y la derogación de las reformas laboral y de pensiones.

Así lo han señalado los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez, durante la presentación de los actos con motivo de este 1 de Mayo, que este año se celebrará bajo el lema 'Ahora toca cumplir. Un país en deuda con su gente trabajadora'.

Un año más, la manifestación principal tendrá lugar en la capital de España y se celebrará, al igual que en años anteriores, de Cibeles a Sol, donde finalizará con la lectura del manifiesto. Ambos líderes han asegurado que se mantendrán las distancias y se cumplirán "plenamente" con los protocolos de seguridad, especialmente donde los índices de incidencia sean más altos.

"Este 1 de Mayo no podemos dejarlo pasar sin pensar en las personas que hace un año estaban trabajando en los diferentes servicio esenciales para poder mantener abierto el país, por lo que este día se va a convertir en un homenaje a los trabajadores de los servicios esenciales", ha dejado claro Pepe Álvarez.

Ambas organizaciones sindicales han recordado que este Día del Trabajador se celebra después de un proceso de negociaciones "amplísimo" con el Gobierno.

"Queremos animar a la gente a participar, a manifestarse, porque sin movilización, difícilmente hubiésemos conseguido eliminar el despido por acumulación de bajas, la ley de 'riders', la del teletrabajo o la derogación del artículo 315.3 del Código Penal", ha recordado Álvarez, que ha puesto de relieve que muchos elementos no hubiesen sido posibles de conseguir sin la combinación de negociar pero también presionar a través de la movilización.

Para CCOO y UGT, es el momento de afrontar en el ámbito del diálogo social materias "muy relacionadas" con esa puesta en valor del mundo del trabajo y de las actividades esenciales. De hecho, coinciden en que una vez que se ha iniciado la vacunación y se ha priorizado la salud, "es urgente poner en marcha la agenda social pendiente y comprometida por el Gobierno".

Sordo cree que este 1 de Mayo debe suponer "un punto de inflexión" en el que se combine el aspecto reivindicativo de este día con el reconocimiento y homenaje a las personas que durante esta pandemia han sacado el país adelante.

Además, ha afirmado que también debe ser un Día del Trabajador en el que se haga una "cierta evaluación" de lo realizado en un año "absolutamente inédito" y donde ha habido que acometer políticas sindicales que no tenían precedente histórico.

En general, ambos sindicatos piden poner en primer lugar a las personas en las políticas de reconstrucción del país y han coincidido en que los fondos europeos deben ser un estímulo "importante" para impulsar el cambio de modelo productivo.

En esta línea, han resaltado que se debe atajar la dualidad del mercado de trabajo, el exceso de contratación temporal o el paro juvenil, pero también finalizar la negociación de las materias que quedaron pendientes en la mesa de diálogo social antes de la pandemia y que iban encaminadas a acabar con la reforma laboral 2012. Asimismo, han incidido en la necesidad de acabar con la reforma de pensiones de 2013.

Desde su punto de vista, la agenda social pasa por una reforma ambiciosa en materia de contratación, por medidas de flexibilidad interna negociadas que evite que las empresas utilicen el despido como el único recurso, por mejorar las prestaciones por desempleo, por renovar las políticas activas de empleo, por aprobar una ley de igualdad salarial o por promover un plan de choque contra la siniestralidad laboral.

Tampoco dejan de lado la petición de subir el salario mínimo interprofesional (SMI) para que "España no sea diferente a los países de la Unión Europea donde el salario mínimo se ha subido este año".

"España se está jugando una partida de fondo muy relevante", ha remarcado Sordo, que también ha pedido, al igual que Álvarez, que se retome la negociación para buscar un nuevo Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que facilite el desarrollo de los convenios colectivos para afrontar una salida justa y equitativa de esta crisis, que no suponga una devaluación de los salarios, y avanzar en los procesos de modernización y adaptación a las nuevas realidades que se están produciendo en mundo del trabajo.