Con las bajas finalmente de Javi Puado y Adrià Pedrosa, que están con la Sub-21, y de los lesionados Keidi Bare y Álvaro Vadillo, el Espanyol viaja a Fuenlabrada con el reto de seguir como líder. No todo fueron malas noticias para Vicente Moreno en el último entrenamiento. Leandro Cabrera, que como afirmó el técnico arrastraba unas molestias, finalmente ha entrado en la expedición de 23 jugadores.

La lista la forman Oier Olazábal, Miguel Llambrich, Cabrera, Fernando Calero, Lluís López, Wu Lei, Fran Mérida, Sergi Darder, RdT, Diego López, Óscar Melendo, David López, Dídac Vilà, Álex López, Matías Vargas, Adrián Embarba, Víctor Campuzano, Pol Lozano, Óscar Gil, A. Fortuño, Ricard Pujol, Max Svensson y Nico Melamed.

Una de las grandes novedades es la presencia de Max, hijo del que fuera portero del Barcelona de balonmano Goran Svensson, noruego. El delantero ocupará el puesto de Puado. Con estos mimbres, Moreno se ve obligado a introducir novedades en la alineación con respecto al último encuentro. Obviamente, Dídac Vilà entrará en el lateral izquierdo por Pedrosa, quien le había ganado la partido en los últimos encuentros. Las dudas se ciernen delante.

Las particularidades del rival provocan que el Espanyol pueda blindarse más de lo habitual. Por eso mismo, Fran Mérida puede regresar al doble pivote con David López, y Sergi Darder quedaría liberado como mediapunta. Una fórmula para ganar altura en mediocampo y consistencia. Óscar Melendo, notable la semana anterior ante el Lugo, quedaría en el banquillo a la espera de una oportundidad.

Con Embarba y RdT como pareja indisoluble, Wu Lei se perfila como el extremo zurdo del equipo. Después de superar su lesión y reaparecer hace dos semanas en Málaga, el delantero chino, que anotó en la primera jornada liguera, volvería a la alineación.