24/02/2021 - 23:52 Actualizado: 24/02/2021 - 23:52

Luis Bárcenas lleva semanas amagando con proporcionar a la Justicia documentos inéditos sobre la presunta financiación ilegal del PP sin aportar ningún detalle ni pista que demuestre la existencia de esas supuestas nuevas pruebas. Pero este miércoles dio un salto en su aparente estrategia de colaboración con la Justicia al asegurar ante el magistrado que instruye el caso Púnica, Manuel García-Castellón, que tiene guardadas tres cajas con archivos secretos de la caja B de Génova. Según Bárcenas, el material está en poder de una “tercera persona”.

El extesorero reveló la existencia de estos documentos durante su declaración como testigo sobre la presunta contabilidad opaca del PP de Madrid. En su comparecencia, aseguró que presenció cómo “en 2007 o 2008” el entonces tesorero del partido, Álvaro Lapuerta, entregó en mano un sobre “marrón” con 60.000 euros a la entonces máxima responsable de los populares madrileños, Esperanza Aguirre. Bárcenas aseguró que el dinero había sido entregado por el empresario Luis Gálvez, presidente de la constructora Ploder, para financiar la campaña electoral de la dirigente regional. Y añadió que en el momento de darle el dinero, estaban presentes el gerente del PP madrileño, Beltrán Gutiérrez, y el secretario general de la formación, Francisco Granados.

El abogado de este último preguntó a Bárcenas si tenía alguna prueba para acreditar la autenticidad de ese episodio desconocido hasta ahora. El extesorero aseguró que tenía dos cintas y diversa documentación, pero que le fue supuestamente sustraída por los policías de la operación de espionaje Kitchen, un caso que investiga el propio García-Castellón. Sin embargo, el extesorero aseguró que sí disponía de otra información relacionada con la financiación del PP nacional.

En concreto, el presunto cabecilla de la caja B de Génova afirmó que hay tres cajas con documentación sobre “el desarrollo de campañas electorales, el coste real de esas campañas y la financiación del partido”. Sin embargo, matizó a continuación que no dispone de esas pruebas, sino “que las tiene otra persona”. No obstante, el extesorero sostuvo que ya ha revelado el nombre de esa tercera persona a los fiscales encargados del caso Gürtel porque, según explicó, se trata de información relacionada con lo que se investiga en ese otro procedimiento.

Bárcenas manifestó que no puede descartar que en esas tres cajas haya algún documento sobre el PP de Madrid, pero insistió en que el grueso de los archivos está relacionado con la gestión de la contabilidad del PP nacional. Por el momento, no ha trascendido si los fiscales de Gürtel han adoptado alguna medida para intervenir o reclamar esas supuestas nuevas pruebas.

El abogado de Bárcenas en el caso Gürtel, Gustavo Galán, ya disculpó a su cliente al comienzo del juicio sobre la caja B alegando que su voluntad era la de colaborar con la justicia, pero lamentó que no podía facilitar más archivos porque sufría un “déficit de documentación” como consecuencia de los robos que había sufrido por parte de los agentes que componían el dispositivo parapolicial de la operación Kitchen.

Las explicaciones del extesorero no convencieron a la defensa de Granados. Fuentes del entorno del exsecretario general del PP (2004-2011) consultadas por este diario aseguran que nunca presenció la escena en la que le ubica Bárcenas. Lo mismo dijo en la red social Twitter la principal afectada por la declaración del extesorero, Esperanza Aguirre, que anunció que se querellará contra él por lo que calificó como una “rotunda mentira”. “Sólo tiene su explicación en el ofrecimiento hecho por el señor Bárcenas, en su escrito a la fiscalía, con el evidente propósito de mejorar la situación penitenciaria de su esposa”, zanjó la expresidenta del Gobierno de la Comunidad de Madrid.