Jueves 4 de marzo | 20:12

El día 3 de Marzo comenzaron los finales presenciales de los cursos de verano y fuera de la facultad se pudieron ver largas colas de estudiantes que tenían que esperar para ingresar al edificio luego de que el personal de seguridad les controlara la temperatura y les aplicara sanitizante. Afuera en las filas no había garantizado protocolo para la espera.

Luego de un año de virtualidad forzosa en la que toda la comunidad educativa se vio duramente golpeada por la pandemia, las autoridades de la FCE decidieron la vuelta a la presencialidad para los exámenes finales de verano. Lo comunicaron a través de un correo electrónico enviado desde sala de profesores donde se informaba que: “Tal como lo indica la Resolución Consejo Directivo 2961/2020 los mismos (exámenes) se realizarán la última semana del período, es decir del 3/3 al 9/3.”

Según el sindicato docente universitario AGD- Económicas, los protocolos habían sido prometidos para noviembre, sin embargo se entregaron una semana antes “sin ningún tipo de consulta previa”. Ante esto se hizo visible el malestar entre muchos docentes por la discrecionalidad con la que se maneja la gestión que encabeza el decano Pahlen Acuña y el vice decano Emiliano Yacobitti, actual Diputado Nacional por la UCR en Cambiemos.

La agrupación Nuevo Espacio, conducción del centro de estudiantes (CECE), se acopló a la medida, festejando desde sus redes sociales la vuelta a la presencialidad.No así fue el caso de estudiantes y docentes que expresaron su malestar.

Algunos de los testimonios recolectados por La Izquierda Diario decían que si bien las rendidas virtuales habían sido desastrosas por los problemas de conectividad, aún así preferían la virtualidad si no estaban las condiciones dadas para la presencialidad. Cabe mencionar las distintas denuncias de docentes por falta de herramientas que desde la facultad no se otorgaron para la virtualidad.

Otro testimonio refleja la falta de profesores para rendir, ya que algunos cursos llegaban a 250 personas que tenían que ser divididos en distintas aulas o turnos, y un solo docente no alcanzaba. Este problema no viene de ahora, más del 60% de la planta docente en la FCE trabaja ad honorem, teniendo que tener otras actividades para poder tener un ingreso.

Hubo también mucho malestar ante la proximidad del anuncio, ya que en muchas materias esto implicó cambiar el cronograma, recortando contenidos o tiempo de explicación.

Por último se expresó malestar ante la imposición de la presencialidad sin dar alternativa para aquellos o aquellas que no sintieran seguridad para exponerse o que sean personas de riesgo, ya sea estudiante o docente, que de no ir, perdían la materia.

Estos problemas se suman a los reclamos de miles de estudiantes del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires que empezaron a organizarse al no poder ingresar a su carrera este cuatrimestre por el mal manejo de las autoridades.

Cabe mencionar que el presupuesto a las universidades viene en deterioro, el año pasado sufrió un recorte del 9% como denunciamos en La Izquierda Diario. También los docentes universitarios recibieron un aumento de sólo el 7% ante una inflación de 36,1% que tuvo el 2020.