Jugado en Nintendo Switch. Copia digital proporcionada por Koch Media.

Hoy nos ponemos la armadura de gala (ropa interior de corazones a juego) para recibir a un ilustre veterano, Sir Arthur protagonista del inmortal Ghosts 'n Goblins. Caballero de reconocida valía, salió en busca de su amada tras ser ésta raptada por las fuerzas demoniacas del inframundo. Corría el año 1985 cuando Capcom lanzó la recreativa Makaimura en Japón, uno de los juegos más importantes, reconocibles y queridos de esta industria. La leyenda se agrandó con su continuación, con la adaptación a los orden)adores de la época, con las fantásticas versiones para los sistemas de 16 bits, con subseries que funcionaban como spin-offs (Demon's Crest o las dos entregas de Maximo) pero sobre todo con la presencia casi obligatoria de los juegos originales en cada recopilatorio sobre Capcom que se publicaba. Es tal la repercusión del personaje protagonista que la propia desarrolladora lo ha llamado a filas en más de una ocasión cuando han tenido que reclutar activos para los juegos de lucha de la serie Marvel vs Capcom.

Ahora está de vuelta gracias a Ghosts ‘n Goblins Resurrection para Nintendo Switch (quién sabe si para más sistemas en el futuro), un nuevo juego que llega para revitalizar la franquicia homenajeando las dos primeras entregas. Porque si hay algo que tiene te deja claro este Resurrection desde el primer momento es que profesa la máxima devoción y cariño por los títulos que creó Tokuro Fujiwara hace más de 35 años, normal que hayan vuelto a él para que supervisara este resurgir de la franquicia. De nuevo las puertas del infierno se abre, y de nuevo la princesa es raptada por los sicarios del averno. Una vez más Sir Arthur debe colocarse su brillante armadura y afrontar infinidad de peligros, pero aunque encuentre novedades en su travesía a lo desconocido, lo que no ha cambiado ni un ápice es el grado de dificultad de su odisea. Ya el primer juego nos sacó de nuestras casillas en su momento, en aquellos tiempos las recreativas solían ser un reto inabarcable para que siguiéramos echando monedas en la ranura. En la actualidad, hemos vuelto a aquellas viejos vicios como demuestran el calado que tienen entre los usuarios los juegos de From Software o los arcades como Cuphead.

Resurrection es muy difícil, como tenía que ser. Aquí no hay medias tintas, impera el tesón, la memoria para recordar cada emboscada y la habilidad necesaria para salir airoso de cada envite. Pero no es imposible, de hecho está estructurado para que empezar por los niveles más bajos de dificultad sea la opción más coherente de juego. Los cuatro niveles de dificultad ofrecen el mismo juego, con los mismos enemigos y los mismos secretos escondidos en sus entrañas... solo que según el que escojamos variará el número de checkpoints, la cantidad de enemigos que pueden aparecer o las partes de armadura que podemos perder antes de convertirnos en una pila de huesos. En esencia, haremos lo mismo de siempre. Intentar llegar lo más lejos posible mientras sorteamos obstáculos y quitamos de en medio a todos los enemigos que podamos. Pero en esta ocasión hay novedades, cada uno de los niveles tiene su número de hadas y cofres ocultos como bien indican en el mapa inicial en el que podremos elegir la ruta. Porque nada más empezar tendremos dos opciones, el cementerio o el camposanto, dos caminos claramente inspirados en el primer nivel tanto de Ghosts ‘n Goblins como de Ghouls ‘n Goblins.

No es que estemos ante un remake de ambas entregas, principalmente porque hay multitud de cambios jugables de los que hablaremos a continuación, pero casi. Está claro que han tirado de nostalgia para que el jugador que peina canas sonría con cada referencia que reconozca y por eso hay muchísimo de los dos juegos en este Resurrection. Si hay localizaciones y enemigos traídos de las primeras entregas, también hay diferentes añadidos jugables que le dan otro aire a la serie. Para empezar, en el mapa tendremos la posibilidad de canjear las hadas encontradas para disfrutar de hechizos y habilidades. De esta forma se recompensa su búsqueda y se consigue una pequeña ayuda que jugará a nuestro favor en lo que está por venir. Ahora Sir Arthur podrá disponer de ocho tipos de armas diferentes y como es una constante en la serie las encontraremos tras abrir alguno de los cofres secretos o al eliminar a los enemigos que llevar un caldero a cuestas. Vuelven las armaduras especiales, los magos que nos transmutarán si nos aciertan y las trampas camufladas con el entorno.

Lo primero que llama la atención del apartado gráfico es el estilo escogido para esta nueva entrega, a medio camino entre las ilustraciones de cuentos clásicos (como hemos visto en los comienzos de algunos títulos Disney) y el estilo de la pintura japonesa (escuela Kanō) pero aplicado al medievo de fantasía propio del juego. También sorprende el motor gráfico empleado, el RE Engine de Capcom, el motor gráfico que la desarrolladora japonesa emplea para la conocida serie de zombis y que creemos se va a convertir en un estándar para futuros títulos. La verdad es que las imágenes que acompañan a este artículo no le hacen justicia en absoluto, en movimientos es una completa delicia tanto por la cantidad de detalles como el número de elementos que vemos en pantalla. Y sí, jugar en los niveles de dificultad más elevados cambia radicalmente, no es lo mismo que aparezcan cuatro enemigos de sopetón a que nos asalte una veintena de ellos, pero mejor empezar por poco que acabar superados por las circunstancias. Veremos como nunca a los mismos muertos vivientes, a los mismos encapuchados guadaña en mano, a los buitres en sus ramas... a esa gárgola roja que se relame en la cornisa preparándose para atacar. No olvidemos los acordes de su banda sonora, inspirada en la que escuchamos hace más de 35 años y que nos transportará a un frío cementerio pixelado en el que la muerte acecha detrás de cada lápida.

Resurrection es una completa pasada. Un nuevo diseño gráfico brillante, multitud de referencias al pasado y una jugabilidad tan exigente como divertida. En tiempos en los que hay más remasterizaciones que juegos nuevos, esta nueva entrega es un soplo de aire fresco, una verdadera gozada. La buena noticia es que además permite que casi todo el mundo tenga su momento con el juego, los niveles de dificultad más asequibles permiten que la frustración sea menor, progresar y que consigamos la experiencia para abarcar posteriormente retos mucho más ambiciosos dentro del juego. Sin olvidar que tenemos un modo cooperativo, retos que hacen las veces de logros/trofeos para afán de los completistas y una banda sonora maravillosa basada en las melodías originales. Basta con probar el primer Ghosts ‘n Goblins (está gratuito durante unos días en el Capcom Arcade Stadium de Nintendo Switch) para constatar que estamos ante algo muy especial: se juega como antaño, pero se disfruta como nunca. Eso sí, si eres de los que tienen poca paciencia, por mucho que tengamos modos de juego asequibles el juego requiere de mucha voluntad para sobreponerse y acumular muertes en el contador que aparece al terminar un nivel. Claro que salir victorioso, aunque sea por llegar a un nuevo punto de guardado o por imponerte a un enemigo final, te hará sentir especial. Te invadirá una sensación de confort que te impulsará a seguir jugando. Pocos juegos consiguen hacernos sentir tan bien después de pasarlo tan mal, Ghosts ‘n Goblins Resurrection es uno de esos.