'Triángulos de la muerte' del Estado Islámico en sus antiguos feudos de Siria e Irak


¡Tambien te puede interesar

'Triángulos de la muerte' del Estado Islámico en sus antiguos feudos de Siria e Irak - España Madrid Noticias


Translate Google:

'Triángulos de la muerte' del Estado Islámico en sus antiguos feudos de Siria e Irak

2 meses publicado 24
Compartir en Redes Sociales

FRANCISCO CARRIÓN

Viernes, 24 julio 2020 - 01:42

El grupo yihadista se rearma allí donde comenzó el extinguido califato, al calor de la pandemia y el descontento popular

Mourners pray near the coffin of a member of Popular Mobilisation...
Funeral por un miembro de las milicias Hashid Shaabi, muerto en enfrentamientos con el IS en la provincia iraquí de Saladino. Alaa Al-Marjani / Reuters

El miércoles el vehículo de un contratista de la coalición internacional que lucha contra el autodenominado Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) sufrió el zarpazo de un artefacto explosivo improvisado en una carretera de la provincia sureña iraquí de Dhi Qar. No se registraron víctimas. El pasado viernes la organización yihadista reivindicó la emboscada en la que murió el comandante del ejército iraquí Ali Hamid junto a otras tres personas en el norte de Bagdad.

Los ataques, cada vez más osados, proyectan con precisión la alargada sombra del extinto califato, que ha comenzado su rearme allá donde comenzó todo, entre los pliegues de su cuna iraquí y en los confines del desierto como avezados forajidos. "Si la Historia nos sirve de guía, era una apuesta segura que el IS esperaría a que las condiciones se volvieran favorables para iniciar el resurgimiento de las campañas terroristas en Irak, Siria y Oriente Próximo en general", reconoce a EL MUNDO.es Michael S. Smith, experto en terrorismo de la universidad estadounidense Johns Hopkins.

Y la receta de ese retorno parece ahora de lo más propicia: con el caos y los estragos económicos que causa la pandemia; la retirada de las tropas estadounidenses de la alianza internacional y las de sus aliados occidentales, incluido España; y el descontento popular con una élite política vinculada a la corrupción y la negligencia. "El coronavirus está creando unas condiciones muy favorables para grupos terroristas suicidas como el IS y otras organizaciones yihadistas que se han negado a unirse al IS. Desde la recesión económica que reducirá los recursos orientados a su lucha hasta las nuevas políticas de seguridad que reflejan un aumento acelerado en los ya altos cocientes de autoritarismo que alimentan las quejas contra los Gobiernos de la población civil", detalla Smith.

"Los yihadistas -agrega- han aprovechado esas denuncias para convencer a la gente de que sus grupos merecen apoyo". Fue la misma táctica que funcionó en 2014 en Mosul y en las provincias iraquíes de mayoría suní del oeste del país después de que las protestas pacíficas previas por la discriminación y la humillación ejercida por la élite chií en Bagdad fueran silenciadas.

En las dos primeras semanas de julio el IS reivindicó hasta 23 ataques, la mayoría en la provincia de Diyala. Hashid al Shaabi, la constelación de milicias chiíes respaldadas por Irán e integradas en el aparato de seguridad, fueron uno de los blancos más recurrentes de las arremetidas, en un intento de avivar la violencia sectaria que ha desangrado al país desde el ocaso de Sadam Husein en 2003.

Según las estimaciones del iraquí Hisham al Hashimi, el asesor y experto en grupos armados asesinado a principios de este mes en Bagdad por presuntos miembros de una milicia chií, el IS cuenta en la actualidad con entre 3.500 y 4.000 combatientes activos y unos 8.000 durmientes repartidos por once sectores del país. "De los activos, más de 2.000 se concentran en un conjunto de 'triángulos de la muerte' en diferentes partes del país", esbozó en un revelador artículo publicado en mayo por el Center for Global Policy.

Los escondrijos en los que, aprovechando la orografía y el desierto, se han refugiado los yihadistas no son nuevos. Están repartidos por las provincias de Nínive, Kirkuk, Al Anbar o Diyala. En los últimos meses, bajo el mando del nuevo primer ministro Mustafa al Kadhimi y la denominación de "Héroes de Irak", las fuerzas de seguridad iraquíes y de la región autónoma del Kurdistán han lanzado sucesivas operaciones en busca de unos escondites y unas células durmientes que ejecutan emboscadas, asesinatos, secuestros, extorsiones y acciones como la quema de campos de cultivo contra quienes no aceptan doblegarse a sus dictados.

Según Al Hashimi, los ingresos mensuales del grupo en Irak -procedentes de inversiones e "impuestos revolucionarios"- superan los seis millones de euros.

Cuevas y desierto

En la vecina Siria, un año después de perder el control territorial de su último bastión, sus movimientos también han escalado. "Se ha registrado un aumento de ataques del IS contra el régimen de Bashar Asad en el centro de Siria, especialmente alrededor de Palmira y Al Sujna", señala a este diario Nicholas Heras, director del programa de Seguridad en Oriente Próximo del Instituto para el Estudio de la Guerra.

A principios de este mes, las escaramuzas entre las tropas gubernamentales y los yihadistas dejaron más de medio centenar de muertos en ambos bandos en la vasta región desértica de Badia. Unos ataques similares tuvieron lugar en abril. Como en el país vecino, los acólitos del IS han convertido el desierto sirio y una red de cuevas en su mejor arma para desde allí lanzar redadas, llevar a cabo ataques con artefactos explosivos improvisados, firmar secuestros y levantar puestos de control falsos.

"Aunque el IS ha sido debilitado como organización, la gobernanza en Siria e Irak no ha mejorado. Con unos gobiernos deficientes, el sectarismo y todos los factores desestabilizadores relacionados con la guerra civil en Siria y un estado frágil en Irak, el IS seguirá conservando la capacidad de atacar a las fuerzas de seguridad con impunidad", alerta a este diario Colin Clarke, investigador del The Soufan Center de Nueva York.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más

Estado IslámicoSiriaIrakMosulIránAtentadosYihadismo
Leer artículo completo

Compartir en Redes Sociales