Carta- seguidilla para el Doctor Rubiera


¡Tambien te puede interesar

Carta- seguidilla para el Doctor Rubiera - España Madrid Noticias


Translate Google:

Carta- seguidilla para el Doctor Rubiera

1 mes publicado 113
Compartir en Redes Sociales

Rubiera en el Hospital. Foto: Naturaleza Secreta / Facebook.

Especial de Revista Alma Mater

Querido José Rubiera,

meteorólogo mayor,

¿cómo se encuentra, doctor?

¡Diga que se recupera!

Hoy se haya Cuba entera

Pendiente de su salud.

Hay toda una multitud

De ateos que están rezando

Y de creyentes buscando

datos con exactitud

Científica sobre el hombre

Que enfrenta a los huracanes

Y rompe todos los planes

de la atmósfera. Su nombre

(aunque usted mismo se asombre)

Está en todos los hogares.

Hay millones de insulares

Siguiendo en televisión

Cómo late el corazón

De un hombre de viento y mares

Que ya es pariente cercano

De todo aquel que lo ve

A diario por la TV

Con un puntero en la mano.

Nos importa el ser humano

Que ha hecho (quién nos lo diría)

De la meteorología

Una ciencia comprensible.

El rostro insustituible

Frente a cada anomalía

Atmosférica, espacial,

Ciclónica, cualquier cosa

Que ponga a Cuba nerviosa

En su ámbito natural.

Descarga Revista Alma Mater Septiembre - Octubre.

“¿Rubiera en el hospital?”

“¿Le dio un susto el corazón?”

“¿Cómo fue la operación?”

“¿Pasó el peligro, señores?”

“¿Y qué dicen los doctores?”

“¿Y la recuperación?”

De todo esto se conversa

En cada casa cubana

De Guantánamo a La Habana,

Luego a Pinar y a la inversa.

Todo Cuba grita: ¡Fuerza!

Toda Cuba: ¡Te queremos!

Toda Cuba: ¿Ahora qué hacemos?

Toda Cuba: Usted descanse,

Va a salir bien de este trance,

Todos lo protegeremos.

Porque nos toca, doctor.

Usted se pasa la vida

Cuidándonos, no se cuida

Por cuidarnos. Lo mejor

Es que su Ser protector

Hoy se encuentra protegido

Por todo un país unido

En rezos y en esperanza.

Doctor, tenga usted confianza,

siéntase de amor ungido.

Hoy un ciclón de cariño.

Un huracán de emociones.

Tifón de preocupaciones.

La lluvia haciéndole un guiño

Tras el cristal, un sol-niño

Asomado a su ventana.

Los árboles de La Habana,

Los gorriones de Santiago,

Todos protegiendo al mago

De la sapiencia cubana.

Por eso, doctor Rubiera,

Le mando esta carta en versos.

No haga usted más esfuerzos.

¡Descanse! Sé que quisiera

Volver, mirar hacia afuera,

Pero le toca descanso.

Ni con décimas alcanzo

A describir lo que pasa.

Usted está en cada casa.

El viento se ha puesto manso,

El mar no quiere saltar.

La lluvia está contenida.

Todos rezan por su vida

Hasta sin saber rezar.

No hay vaguadas ni pleamar

No hay depresión ni tormenta.

Hágale caso al Pimienta:

Dicen que los huracanes

Hasta están haciendo planes

Para no tener en cuenta

Que estamos en temporada

Y tomarán vacaciones

Mientras esté en los salones

Hospitalarios. Que nada

Alterará su jornada

De alivio y reparación.

Cuídese ese corazón.

Cuídese, doctor Rubiera,

Que toda Cuba lo espera

Con o sin televisión.

Ya me despido, doctor.

Esta epístola-espinela

Es un abrazo que vuela

A su encuentro, profesor.

Remedio contra el dolor.

Rimado apretón de mano.

Un coral “póngase sano”

Que llega hasta el hospital.

Un abrazo decimal

De todo el pueblo cubano.

Alexis Díaz-Pimienta

10 de septiembre de 2020

Foto: Alexis Díaz Pimienta / Facebook.

Leer artículo completo

Compartir en Redes Sociales