Sociedad

Operación policial

Agencias | Redacción

Los estafadores buscaban productos caros, sobre todo tecnológicos. Una vez recibido el producto, enviaban un correo que simulaba el de la plataforma confirmando la transferencia, que no se realizaba.

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Agentes de la Policía Nacional han arrestado a 16 personas en Bizkaia en relación a una trama de estafas en internet a través de la plataforma de compra-venta de objetos de segunda mano Wallapop y con víctimas en todo el Estado español, en una investigación que continúa abierta y no se descartan más detenciones.

Según ha informado la Delegación del Gobierno español, agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía en el País Vasco han llevado a cabo durante los días 27, 28 y 29 de octubre una operación contra estafas en internet, concretamente en la plataforma de Wallapop y ha arrestado a 16 personas.

La operación se ha originado como consecuencia del gran número de denuncias presentadas a lo largo de este año en Toledo, Zaragoza o Madrid.

Los presuntos delincuentes conformaban, según los investigadores, "una organización criminal perfectamente estructurada y asentada", que realizaban "una búsqueda masiva de productos usados" con un precio elevado y preferentemente tecnológicos o muy demandados, como patinetes eléctricos o bicicletas, a través de Wallapop.

Posteriormente, los estafadores contactan con los vendedores a través de esta plataforma, siguiendo luego los contactos con los anunciantes a través de la red social WhatsApp, para lo que utilizan filiaciones, teléfonos, e incluso documentación real de otras personas sin relación con los hechos, simulando ser así los compradores.

Doble estafa

Una vez era enviado el producto a la dirección indicada, la parte anunciante o vendedora recibía un correo electrónico que simula al de la pasarela de pago Wallapay (usada por Wallapop), en el que le confirmaban la transferencia de dinero acordada a su cuenta bancaria e igualmente le advertían de que, debido a un problema de red, había habido un error con la transferencia y se ha ingresado una cuantía superior o por duplicado.

Los delincuentes indicaban a sus víctimas que para desbloquear dicha cuantía tenían que abonar la diferencia de venta del producto y la cantidad supuestamente transferida, buscando una segunda estafa, para lo que disponían de cuentas. En ese instante el vendedor se daba cuenta del engaño, o bien realizaba el pago y era doblemente estafado.

Para recoger los objetos precisaban una persona real que facilitase sus datos, conocida en el argot policial como 'mula' y así los detenidos en esta operación, presuntamente se ofrecían a recoger los productos estafados para, una vez recibidos, proceder a la venta rápida en su entorno delincuencial o en establecimientos dedicados a la compra-venta de objetos usados. Esa trama enviaba parte los beneficios obtenidos a ciudades nigerianas mediante transferencias vía Western Union o MoneyGram, logrando por ello una comisión acordada según el precio de venta.